Mostrando entradas con la etiqueta Iris x hollandica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Iris x hollandica. Mostrar todas las entradas

sábado, 6 de abril de 2013

Fin de la primera fase de los bulbos

Freesia x hybrida rosada
Estamos sólo a principios de abril, con la primavera recién estrenada, pero lo cierto es que las plantas bulbosas suelen tomar la delantera y, según especies, algunas para esta época ya van terminando su ciclo, al menos el de floración; las hojas las perderán más adelante, pues ahora mismo están reponiendo sus energías para antes de aletargarse en verano, cuando no tendrán ni hojas ni raíces. Hablamos, por supuesto, de los bulbos de floración primaveral temprana: el resto de especies todavía tienen todo el verano por delante para crecer.

Hace un mes hablaba aquí en el blog sobre las primeras floraciones de los bulbos y el comienzo de una "explosión floral" sucesiva. Al final, esto no ha sido tan evidente debido a lo espaciado de las floraciones, achacable seguramente al hecho de que las bulbosas están en su primer año en la terraza y necesitan adaptarse al clima. Esta adaptación no siempre es posible, lo cual es una lástima: por ejemplo, las variedades  de tulipán que tengo parece que no están muy a gusto con el caluroso y soleado comienzo de la primavera y están saliendo deformes, resecos y, lo más triste, con flores que brotan ya abortadas. No sé si conseguirán al menos sobrevivir para adelantarse al año que viene, porque he llegado a sacar algunos tallos podridos.

Iris holandés morado
Hay que tener en cuenta que, incluso los bulbos que resisten mejor el cálido y suave clima mediterráneo, pueden no darse demasiado bien el primer año dado que "se han criado" en un vivero holandés, con lo cual el hecho de que, a grandes rasgos, nuestro mes de febrero sea como el final del mes de abril de allí, puede representar un problema para las plantas recién llegadas: al florecer en abril se encuentran con demasiado calor y radiación solar. Hasta ahora todavía no he tenido ningún bulbo enterrado de un año a otro y sin cambiarlo de sitio en alguna ocasión, así que espero observar resultados ya para 2014.

En el contenedor prácticamente no quedan flores de crocus y los Iris reticulata también las han perdido, aunque me ha parecido ver algún tallo grueso que podrían ser flores nuevas. Los jacintos fueron los primeros en florecer y de eso hace más de un mes, y los narcisos 'Tète-â-tète' terminaron de florecer la semana pasada. Los Muscari armeniacum han tenido un desarrollo floral pobre tanto en tamaño como en cantidad, que achaco a una plantación demasiado tardía, pues las hojas han brotado sin mayor problema. Todavía sale alguna vara floral de vez en cuando, pero han tenido un año discretísimo comparado con 2012. A las Scilla siberica les ha pillado el cambio de tiempo y han florecido bastante mal: ahora ya parece que ninguna sea capaz de sacar los tallos de dentro de la roseta de hojas, secándose sin estirarse.

Iris holandés blanco
Quedan todavía muchas rosetas de hojas de plantas que no han florecido. Algunas es posible que no lo hagan ya, como la mayoría de narcisos miniatura, mientras que otras tienen posibilidades: las Fritillaria uva-vulpis porque ya florecieron el año pasado, o las Chionodoxa luciliae, que cada vez tienen las hojas más grandes. Las demás plantas que han brotado recientemente ya pertenecen a la categoría de "bulbos de primavera", como los gladiolos enanos o las Triteleia 'Queen fabiola', que seguramente florezcan de cara al verano.

Pero flores sigue habiendo, como ya se ha podido deducir al ver las fotos que acompañan la entrada. Un par de Freesia x hybrida de un brillante color rosado llevan unos días abriendo sucesivamente sus flores, y los iris holandeses, los de mezcla de colores, han florecido un par de veces y siguen apareciendo brotes florales. Estas especies resisten mejor este tiempo y gustan del calor, aunque los iris perderán sus hojas en verano, mientras que las Freesia en ocasiones son capaces de conservarlas de una temporada a otra.

Por tanto, estos días tendré una pequeña pausa con los bulbos, pero que veré compensada con el resto de plantas de la terraza, que bien se encuentran creciendo o bien mostrando flores ya, como las anémonas, ranúnculos y margaritas de Livingstone. No habrá tiempo para aburrirse, desde luego.

viernes, 29 de marzo de 2013

Sube la temperatura, baja la humedad

Iris x hollandica
Marzo está finalizando y la terraza empieza a requerir de más atenciones a la par que se llena de flores. Las temperaturas han aumentado: todos los días se superan los 20ºC, el sol "pica" más y las mínimas nocturnas se han suavizado notablemente. Además, el sol ya llega más alto en el cielo, con lo cual la exposición solar en la terraza ha crecido. Aparte de todo esto, llevamos casi una semana (y parece que todavía queda más) con vientos de poniente, que arrastran la humedad y hacen que la tierra se seque más deprisa. Curiosamente, está lloviendo en pequeñas cantidades estos días, pero lo que sería una lluvia que en invierno serviría para empapar la tierra, con estas condiciones no llega ni a apreciarse su efecto, quedando todo seco al día siguiente como si no hubiera pasado nada.

En el contenedor de los bulbos, nuevas especies han tomado el relevo de las que estrenaron el arriate. De los crocus sólo quedan de los morados, dejando la parte anterior del contenedor con pocas flores ya. Los pequeños narcisos 'Tête-à-tête' parecen haber agotado ya su cupo de floración y casi todas las flores que quedan están secas, con lo cual las cortaré pronto. Las Scilla siberica están en flor, pero al llegar tan tarde parece que el calor ha hecho mella en ellas y los pétalos salen algo arrugados. Al menos he tenido más suerte que el año pasado, durante el cual estas pequeñas bulbosas no conseguían ni romper la tierra, floreciendo en el hueco que dejaban las hojas para pasar, tiempo después, a pudrirse por completo. Las incluyo pues en el plan de "al año que viene, más y mejor", a la espera de que acumulen nutrientes, descansen en verano y adecúen su ciclo a partir del otoño que viene, pudiendo adelantar su floración en varias semanas según se adapten a mi clima.

Campanula glomerata
En la foto del inicio de la entrada vemos un iris holandés. No me he aventurado a llamarlo 'Blue Magic' dado que su aspecto no se asemeja en absoluto, aunque pudiera serlo (¿y si estuviera descolorido por alguna causa?). Procede de unos bulbos que compré en LIDL en marzo de 2011 con este nombre, y que no florecieron ni ese año ni el siguiente, con lo cual, a pesar de no corresponderse al aspecto que se anunciaba en el paquete (debería ser totalmente azul, con las manchas amarillas en el mismo sitio) me sigue alegrando y por partida doble: por haber florecido tras su tercer año en casa y por ser el primer iris holandés que florece en mi terraza. Parece que entre los de su mismo paquete no  vienen más flores, pero en otro grupo de iris holandeses, mixtos en este caso, ya veo dos flores asomando.

Los primeros tulipanes también asoman, aunque viendo el aspecto que tienen las hojas y los pétalos que ya pueden verse, no sé si tendré alguna flor de aspecto aceptable. Se trata del cultivar 'Red Riding Hood', correspondiente a la especie Tulipa greigii y que cuenta con flores de un vivo color rojo y hojas con nervaduras purpúreas. Digo lo mismo que para las escilas: sólo espero que puedan nutrirse y sobrevivir hasta el año que viene para adecuar su ciclo, pues parece que van a empezar a despuntar cuando ya hace demasiado calor.

Gazania rigens
Dejando a un lado las bulbosas, pasamos a las perennes y anuales. La más destacada quizá sería la Campanula glomerata. Hace ya unos días que veía cómo aparecían unas estructuras puntiagudas y moradas en el extremo de la planta, lo que presagiaba que las flores estaban cerca. Efectivamente, la planta ya cuenta con varias flores acampanadas en un apretado glomérulo, como indica su nombre científico. Sin embargo, este glomérulo se muestra compacto, pegado a la planta, y no elevado sobre un tallo fino como aparece en las fotos que he ido viendo de la planta. No sé si se alargará después, como hacen las crucíferas (que siguen creciendo desde el centro según avanza la floración) o simplemente, la planta se ha quedado así por alguna razón.

Entre las plantas más recientes, la gazania presenta dos flores como soles que lucen espléndidas. Aunque la planta no me desagrade, no caí en la cuenta al llevármela que sus flores tienen el aspecto más simple que uno pueda encontrar entre las variedades de esta planta: son totalmente amarillas. Generalmente las gazanias suelen presentar un pequeño "espéculo" irisado en la base de los pétalos, cerca de las flores tubulares, que mi planta no presenta. De todas formas, como digo, no dejan de tener su encanto, pues su gran tamaño y el vivo color amarillo, escaso en la terraza, aportan un toque de color más a la multitud de tonos presentes.

Scilla siberica
Otra planta a destacar sería la Cosmos bipinnatus. Hace tan sólo seis meses, en octubre, florecían las primeras que tuve, tras pasar un verano que por poco no acaba con ellas, entre la sequedad ambiental y los hongos. Fueron plantas grandes que se llenaron durante unas pocas semanas de un montón de flores rosadas, que en su gran mayoría dieron semillas que me encargué de guardar. Sin embargo, el viento y otros factores hicieron caer algunas semillas en diversas macetas y germinaron. Trasplanté las más robustas en un contenedor adecuado y son éstas las que han comenzado a florecer ya, primero con flores pequeñas y malformadas, pero ahora ya de la manera correcta y con algunas flores enormes, más grandes que las que tuve en octubre. Supongo que la planta podrá seguir creciendo a medida que florece durante estos meses de calor; y si no es así, me sigo encontrando plántulas por todos los lados (hasta he visto alguna creciendo en una acumulación de tierra en el suelo, al pie de una maceta), que puedo conservar para que siga habiendo plantas de aquí a otoño.

Por lo demás, decir que hoy he vuelto a casa bastante contento después de hacer una revisión a fondo de las macetas de vivaces y bulbosas. Había algunas plantas que me parecía que estaban tardando demasiado en brotar, así que he escarbado un poco en tierra para asegurarme. No es por un exceso de desconfianza, pues ya he tenido que retirar dos vivaces (por suerte las he podido sustituir adquiriéndolas de nuevo, aunque una de ellas pinta mal de todas maneras) debido al mal drenaje del sustrato o al calor y sequedad repentinos. Para mi tranquilidad, veo que a unos pocos centímetros del suelo hay brotes verdes, cuando no algunos de ellos, como las dalias y los Oxalis tetraphylla, empiezan ya a romper la superficie de la tierra. A estos últimos, siguiendo en la línea de siempre, habrá que protegerlos de los gorriones.