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jueves, 30 de junio de 2016

Verano multicolor

Angelonia angustifolia morada
Llegamos al final de uno de los meses de junio más interesantes desde que hay plantas en la terraza, y con ello, claro está, comienza el verano. No es el primero en el que hay floraciones tan prolongadas, pues en las primeras temporadas lo preparaba todo a partir de finales de invierno y las plantas realizaban todo su ciclo en unos pocos meses. Es lógico que si sembraba en marzo-abril, muchas anuales de desarrollo rápido llegaran a junio aún con flores. Sin embargo, este ciclo se refuerza de manera más efectiva si se encuentran especies de crecimiento más moderado que, aún sembradas en otoño, tardan algo más en producir sus primeras flores, copando toda la segunda mitad de primavera e inicio de verano. Ya van quedando menos de este tipo, mientras que las perennes que florecen en épocas cálidas siguen a su ritmo, si bien no todas las especies habituales en estos últimos años están consiguiendo florecer durante esta llegada del verano.

Sedum lineare 'Variegatum'
Después de todo lo que se ha ido mostrando a lo largo del mes, lo cierto es que el número de anuales -o perennes de vida breve- ya se ha reducido de manera notable. Se quedan sin flores las Glebionis segetum, Cota tinctoria o Ammi visnaga, por ejemplo, pero siguen en liza las Scabiosa atropurpurea, Silene armeria o Lobelia erinus. La Cosmos bipinnatus tiene ventaja, pues la planta que tengo la sembré en primavera. También las Leucanthemum x superbum predominan estos días, siendo quizá la especie de semilla que más ha tardado en florecer, y eso que recuerdo claramente que fue una de las primeras en establecerse tras pasarla del semillero a su maceta, salvándose de los ataques de los caracoles de aquellos días.

Buddleja davidii
Entre las perennes, destacan las flores rosas y moradas de las Angelonia angustifolia. Ya tuve un ejemplar de la especie adquirido el otoño pasado, en aparente buen estado y de tamaño destacable, pero que durante meses no dejó de decaer y nunca conseguí salvar. Apenas floreció un poco al principio de su estancia y nada más, acabando en la compostera a principios de esta primavera cuando vi que ya no iba a recuperarse. Recientemente, en la tienda donde suelo adquirir plantas en Cullera encontré ejemplares de estos dos colores y a mejor precio que en aquella ocasión pasada. Me llevé sólo la rosada porque se veían más frondosas y repletas de flores, pero tardé poco en arrepentirme de no tener también la morada y una semana después me llevé un ejemplar. Las planté en la misma maceta y parecen estar disfrutando del calor y sol de estos días, floreciendo sin parar. Eso sí, ni veo que las visiten los insectos ni producen semillas, marchitándose las flores sin dejar cápsulas.

Leucanthemum x superbum
Otras de las pocas anuales que encontramos comenzando a florecer estos días son las zinnias, concretamente las Zinnia haageana, que ya cultivé el año pasado y cuya experiencia fue positiva. Esta vez apenas han aparecido unos pocos ejemplares y no tienen el aspecto tan llamativo de los de la temporada anterior. Siempre espero a sembrarlas al mes de marzo, aunque este año haré lo posible por tener algunas puestas en otoño y ver qué tal les va en esta época. Sin tener verdaderas razones para ello, lo cierto es que nunca me he atrevido a preparar zinnias para el otoño-invierno, cuando lo más seguro es que florezcan tan pronto como alcancen el tamaño necesario. Otras tantas especies originarias de la región mexicana me han ido muy bien sembradas en esta época y simplemente siguen adelante mientras el tiempo sea bueno. Sólo los girasoles rojos mexicanos fracasan si se siembran en otoño, pues amarillean y se mueren en pleno invierno después de crecer de manera aparentemente normal.

Zinnia haageana
La Buddleja davidii está teniendo sin duda el que es su mejor año. Llegó en otoño de 2013 de manera un tanto inesperada, pues me la envió sin previo aviso una compañera de afición la cual había acordado en enviarme algunas semillas y, entre otros, los Oxalis articulata que aún tengo. La planta, que apenas medía 20 cm., creció deprisa y al año siguiente comenzó a florecer tímidamente en otoño. También en 2015 fue creciendo y floreciendo, ya a finales de verano, con floraciones poco consistentes y estacionarias. Terminó su buen ritmo de golpe cuando acabó tumbada por el viento a principios de noviembre, con alguna rama rota y la tierra reseca. Sin embargo, durante el invierno creció muy bien, ganando tamaño de manera notable y, esta vez sí, empezando su floración a mediados de la siguiente primavera, es decir, esta que acaba de terminar. Todavía sigue hoy, donde ya es lugar de referencia para abejas, avispas y alguna que otra mariposa. No es de las plantas que más insectos atrae a la terraza pero siempre se la tiene en cuenta a la hora de tomar un sorbo de néctar.

Angelonia angustifolia rosa
Está floreciendo también el primero de los Sedum, el lineare 'Variegatum'. Técnicamente es el segundo, pues los Sedum album que crecen el las grietas de las baldosas son los primeros en hacerlo todos los años. Este ejemplar también me lo regaló un compañero con el que intercambié bulbos, concretamente los de Allium triquetrum, en verano de 2014. La planta ha ido ganando tamaño y compactándose durante todo este tiempo y por primera vez produce esas pequeñas y poco llamativas flores amarillas. que me temo serán las únicas, pues van pasando los días y no parece que estén formándose nuevas. Habrá que ir viéndolo, de todos modos.

Meteorológicamente, junio ha cerrado siendo el único mes del año con 0 litros acumulados, a pesar de haber existido un par de oportunidades que acabaron en cielos nublados y alguna gota caída inapreciable. Es, dentro de esta temporada con un claro déficit de lluvias, el único mes de la primavera en que no ha habido precipitaciones. No he sido capaz de encontrar ningún otro mes con ausencia total de lluvias en Cullera, al menos desde 2008, aunque en Sueca sí tuvimos un mes de agosto así en 2011. El verano se prevé seco, con lo que habrá que mantenerse a la espera de la llegada de las precipitaciones otoñales para recuperar un poco de reserva hídrica. Recordemos que en todo lo que llevamos de año no hemos llegado a recoger todavía ni 80 mm., es decir, no llegamos ni a la mitad de lo que suele acumularse en un año de precipitaciones escasas. Ojalá el otoño, aunque todavía haya que esperar, solucione un poco esta precaria situación.

jueves, 4 de junio de 2015

A por junio

Zinnia haageana 'Persian Carpet'
Llega junio, el último mes del primer semestre del año, y con él la primavera entra en su recta final. Los días continúan con la misma tónica iniciada en la segunda mitad de mayo, cálidos, todavía por debajo de los 30ºC, aunque para eso ya habrá tiempo. Las mínimas han ido escalando, mas todavía queda un poco para que lleguemos a esas noches y madrugadas en que no se baja de 20ºC. Con la terraza llena de especies dispersas, junio no será un mes carente de colores, aunque sí más tranquilo que otros años. Algo que no es del todo malo, ya que sería preferible alcanzar el verano con un número reducido de plantas en desarrollo antes que ver cómo algunas no lo consiguen al no poder hacer frente a las altas temperaturas.


Aquilegia alpina
En el contenedor ya no queda prácticamente nada en pie salvo las dos Salvia coccinea, perennes, que ahora que vuelven a acaparar toda la luz pueden continuar creciendo. Retiré gran parte de las plantas secas, cuyas semillas he ido clasificando por especies salvo en algunas de las más pequeñas, donde resultaba casi imposible deshacer la maraña de Collinsia, Nemophila, Limnanthes y otras. Las Leptosiphon seguían verdes y las estaba vigilando para recoger semillas, pero un día sin más desaparecieron: supongo que también fueron arrancadas por los gorriones como ya hicieron con los ejemplares que tenía en una maceta, con lo cual dependo de las pocas semillas que conservo del paquete inicial para resembrarlas en otoño.

Dianthus chinensis var. heddewigii
No obstante, el tiempo de las anuales y demás herbáceas tiernas no está para nada obsoleto. Repartidas por varias macetas, continúan abriéndose al sol las caléndulas, Monarda, Brachyscome, Alcea. Gaillardia, Isotoma... y algunas especies que florecen por primera vez en la terraza. Una de ellas son las Zinnia haageana 'Persian Carpet', la comúnmente llamada zinnia de México -aunque Zinnia elegans también es mexicana- en su cultivar más popular. No sería justo decir que es la primera vez que florece esta especie en la terraza dado que hace dos otoños empecé a probar con el cultivar 'Chippendale', de colorido similar a la planta de la foto de arriba aunque con cabezuelas simples. Aquellas plantas salieron bastante mal y se secaron pronto; posteriormente fui dejando de lado las siembras y ni siquiera sé si las semillas siguen viables. La 'Persian Carpet' es muy variable, al estilo de las Zinnia elegans de jardinería, con ejemplares con las flores tubulares a la vista y otros totalmente cubiertos de lígulas hasta arriba formando un pompón. Todos los ejemplares que me han salido se mueven en un gradiente entre el rojo, naranja y amarillo. Distintas a su pariente, las plantas se ramifican antes y forman una mata más compacta. Fueron de las últimas anuales que sembré, en marzo, con lo que apenas han tardado mes y medio en florecer -comenzaron a mediados de mayo.

Lathyrus odoratus
En la misma maceta que estas zinnias planté otras anuales, aunque todas no salieron adelante. De algunas incluso me había olvidado, como la clavellina china de flores dobles Dianthus chinensis var. heddewigii. que imagino que salió de una mezcla de semillas adquirida en ALDI la primavera pasada. Esta forma, cuyo nombre varietal desconozco si es científicamente válido, presenta una capa doble de pétalos respecto a la forma original, con lo que su aspecto no es en absoluto desgarbado. El año pasado apareció una planta idéntica aunque de color magenta en el contenedor, por lo que supongo que vendría mezclada con las semillas de esta especie que compré en LIDL. Presenta el mismo colorido que sus parientes simples -supuestamente el mío coincidiría con el cultivar 'Victoriana'- y comparte también su tenue pero agradable perfume.

Oxalis depressa
A estas alturas todavía ha aparecido una nueva planta de guisante de olor del mismo color rojo que ya había observado en un ejemplar ya marchito. Como he comentado a veces, esta planta tiene un crecimiento irregular y en ocasiones vemos tallos que parece que no hayan alcanzado crecer lo suficiente: un día, sin más, reemprenden el crecimiento y despliegan sus flores. Eso sí, creo que esta ya es la última planta de esta temporada, al tiempo que las más precoces ya tienen sus semillas prácticamente listas. La prioridad para el año que viene sigue siendo acercar una maceta a la malla que cubre el tiro de la chimenea de casa y sembrar un buen montón para asegurar un crecimiento más tupido y una floración más abundante.

Zinnia haageana
Si nos vamos al rincón trasero, donde ya no quedan bulbosas de crecimiento invernal en flor y muchas anuales han llegado a su fin, nos encontraremos el protagonismo repartido entre las azucenas, los Oxalis y las aguileñas. El mal aspecto que presentaban estas últimas poco a poco ha ido remitiendo y tanto las 'McKana' como las alpina más veteranas van recuperándose, reverdeciendo y volviendo a florecer, Paralelamente, las plantas que se propagaron mediante semillas caídas van floreciendo y a la vez, revelando su identidad: comienzan a florecer las primeras alpina germinadas en la terraza, tras haberse mostrado algunas 'McKana' que, siendo sus progenitoras blancas, no muestran otro color que no sea el amarillo.

Oxalis tetraphylla 'Iron Cross'
Con los Oxalis hay para todos los gustos. Los Oxalis bowiei ya hace días que fueron sacados de la tierra, limpiados y guardados a la espera de volver a ser plantados y/o repartidos entre otros cultivadores. Los Oxalis triangularis están dando un resultado bastante malo, pues han perdido la plenitud que tuvieron hace dos primaveras y desconozco si estarán sanos. El Oxalis articulata ya comienza a decaer, lo normal cuando viene el calor, De los Oxalis debilis no quedan flores a la vista, ni blancas ni rosadas, mientras que al ya exhausto Oxalis pes-caprae todavía se le abre alguna de vez en cuando. Están cargados de flores los Oxalis tetraphylla 'Iron Cross', eminentemente primaverales, y los recientes Oxalis depressa, cuyas hermosas flores en espiral son cada día más. También tiene hojas el Oxalis latifolia, la especie a la que menos entiendo, pues no ha florecido más que una vez, en febrero de 2014, a pesar de no faltarle abono y agua. Cabe decir que en su día floreció a pleno sol, pero si lo expusiera más acabaría destrozado por los gorriones.

Brachyscome iberidifolia
Junio es, por lo general, el último mes bueno para la terraza. Terminan de florecer la mayoría de herbáceas y lo siguen haciendo algunas de las bulbosas más tardías, pero la inminente llegada del verano va dejando un vacío generalizado que no se repone hasta la llegada de las flores otoñales. Habitualmente solía llover al menos una vez hacia finales de mes, pero con la tendencia a la falta de precipitaciones que se viene produciendo desde hace casi dos años, esperar algo así en estos momentos se antoja caprichoso. No obstante, el año pasado, en plena sequía, todavía llegó a haber una tarde lluviosa durante este mes. Queda pues esperar que el calor este año no sea especialmente duro y seguir disfrutando de las plantas que todavía quedan por revelarse, que aún son unas cuantas, y quizá ir trazando los planes para organizar las plantaciones y siembras del próximo otoño ahora que, por fin, no hay grandes cambios de mobiliario o macetas que realizar.