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sábado, 2 de marzo de 2013

Preparando la temporada: la gran bienvenida

Margarita de Livingstone
Aunque la semana se ha visto interrumpida por el episodio de abundantes lluvias, granizo y viento, la bienvenida a la primavera ha proseguido su camino y tanto aumentan las plantas que empiezan a anunciar la estación de las flores como los trabajos de acondicionamiento van llegando poco a poco a su fin.

Esta semana he plantado prácticamente todo lo que he ido reuniendo para la primavera, a falta de unos pocos bulbos y cormos que plantaré al lunes -si nada lo impide- y unas últimas plantas que todavía tienen que llegar. Han hecho falta un par de centenares de litros de sustrato y todavía harán falta unos pocos más; esto se debe a que muchas plantas las he puesto en macetas grandes que podrán alojarlas sin problemas durante años. Es decir, que el trabajo hecho esta temporada debe valer para mucho tiempo, antes de realizar divisiones o trasplantes cuando a las plantas se les quede pequeño su recipiente. Además, hay que amoldarse un poco a la cantidad de bulbos, cormos, rizomas o tubérculos que vienen en cada paquete; un año más me he llevado plantas de LIDL y ALDI (sobre todo del primero) que en ocasiones vienen en cantidades exageradas para lo poco que cuestan. Un ejemplo serían los 25 cormos de Gladiolus callianthus o los 40 de Triteleia laxa 'Queen Fabiola' que vienen por 1,49 € cada paquete. Lo ideal sería repartírselo entre varias personas, pero no conozco a nadie dispuesto a ello con la rapidez que se necesita: estas plantas pueden estar brotando en menos de un mes, y las vivaces en la misma semana de ser plantadas.

Cormos de Gladiolus callianthus
Por otro lado, desde el lunes han ido floreciendo nuevas especies de plantas. Han despertado los primeros crocus mixtos, aparentemente Crocus chrysanthus de color amarillo, el crocus más temprano. Han coincidido cuatro flores unas al lado de otras, pudiendo tratarse de 2-3 cormos distintos. Éstos pertenecen al mix adquirido en ALDI, el cual ya tuve el año pasado y sólo vi flores amarillas y moradas. Por otra parte, en el rincón donde planté el mix adquirido en LIDL ha aparecido la primera flor y, para mi sorpresa, se trata de una especie distinta: el Crocus tommasinianus, que ha conseguido abrirse sin apenas daños tras el granizo que le cayó. También me llevé un paquete únicamente de esta especie, que se encuentra justo en el extremo opuesto a donde enterré el pack mixto que, visto lo visto, seguramente se componga de más especies que el de ALDI. A priori, puede que salgan tanto C. vernus y C. tommasinianus como C. chrysanthus, a jugzar por lo que la marca, "Holland Selection", trae por separado. De los chrysanthus sueltos no me llevé ninguna bolsa, pero sí tengo otra variedad más, el Crocus vernus 'Jeanne d'Arc', de color blanco puro: hoy ya he visto dos flores a punto de abrirse.

Crocus chrysanthus amarillo
Los jacintos se han abierto ya todos, y salvo dos que se han quedado algo achaparrados, todos lucen estupendos. Los primeros, que ya mostré en la entrada anterior de esta temática, ya se han secado y los he cortado. Ahora se encuentran en flor los violeta y los rosa, que como puede apreciarse en la imagen, no sólo se diferencian por su color sino también por el aspecto de sus pétalos, cortos en unos y alargados y curvados hacia atrás en otros. No coincidirán en floración con muchas bulbosas ya, pues aparte de los Crocus, ningún otro bulbo del contenedor parece que vaya a tener flores en al menos una semana. Quizá al año que vienen se ajuste el ciclo y coincidan con alguno más. Su floración resulta, al menos en mi zona, relativamente corta (poco más de una semana).

Cormos de gladiolo enano
Precisamente en el contenedor he cubierto el hueco que dejé especialmente reservado para futuros bulbos primaverales. Como primero necesitaba saber qué tendría disponible, en qué cantidad y cuál es su crecimiento (época de floración, altura, disposición de las flores...), he esperado hasta tenerlo todo sobre la mesa y hoy por fin he dejado cubierto el espacio. Sus ocupantes han sido tres gladiolos de Abisinia, Gladiolus callianthus (lo que se vende como "Acidanthera murielae") y quince gladiolos enanos de una marca distinta (de ALDI) a los que compré el año pasado y que actualmente se encuentran repartidos por la zona trasera del contenedor (éstos de Schlecker). En teoría, los primeros florecen a finales de verano y los últimos más o menos a principios, pero vuelven a crecer durante el otoño como han demostrado sus parientes. Así, para octubre-noviembre el contenedor volverá a tener bastantes hojas.

Jacintos de distintos tipos
Más plantas han florecido, como la que ocupa la primera fotografía de la entrada: unas margaritas de Livingstone (Dorotheanthus bellidiformis) de una maceta que conservé cuyas plantas brotaron fuera de hora en el contenedor pequeño. Estas plantas las compré como semilla en LIDL en primavera de 2012 (aunque vienen erróneamente nombradas como Mesembryanthemum crystallinum), y sembré unas pocas que no salieron. Las di por perdidas hasta que, en otoño, vi que había crecido una planta y tenía buen tamaño. Dado que iba a remover todo el contenido del contenedor, la guardé trasplantándola a una maceta. Tras estos meses de espera, aparecieron los botones florales y aquí están las flores, aunque el granizo les rompió algunos pétalos; la foto es del lunes, antes de la tormenta. A pesar de su sorprendente parecido con las margaritas, no pertenecen a su familia (las compuestas), sino a las aizoáceas, como la Aptenia cordifolia o la Carpobrotus edulis, dos plantas populares en los viejos jardines, siendo la segunda una invasora frecuente en las dunas de Cullera. A mi juicio, la margarita de Livingstone tiene flores mucho más bellas que las de sus parientes, con tonos muy vivos; además lo que nos muestra es una sola flor, no como las margaritas, cuyas "flores" en realidad son capítulos que agrupan multitud de flores tubulares rodeados de la corola de pétalos. Este año presumiblemente tendré muchas más flores, pues he conseguido que germinen un buen montón de estas plantas en el contenedor-semillero.

Bulbo de Lilium asiático
La tormenta no ha dañado demasiado a las pequeñas plántulas que había sacado ya al descubierto, pues no he detectado ninguna rota, ni tampoco a las especies que se encuentran formando sus botones florales o incluso hojas, como las vivaces que planté a principios de semana algunas de las cuales poseían hojas muy tiernas. Hoy el día ha salido soleado y algo más cálido que la semana precedente, lo que ayudará a disipar un poco la humedad y frío de la tierra, que tampoco es bueno que quede tan empapada durante mucho tiempo.

Han sido varias las plantas repartidas en macetas a lo largo de la semana, pero prefiero ir dejándolas caer por el blog cuando se hayan asentado y empiecen a dar signos de éxito (tengo esa manía de evitar "el cuento de la lechera"). Os puedo adelantar que las iridáceas (iris, gladiolos...) copan muchas de las variedades que he plantado esta semana, sumándose a las ya presentes; que hay nuevas dalias y otras compuestas, y nuevas azucenas, este año con las asiáticas, cuyo aspecto me resulta algo más bonito que las orientales. También he repetido con las aguileñas, esperando que este año puedan sobrevivir. En general, decenas y decenas de plantas con colores variados que prometen dar un espectáculo visual maravilloso.

lunes, 18 de febrero de 2013

La luz se prolonga

Jacinto color púrpura
Febrero es un mes bastante curioso. Suele comenzar con bastante frío, muchas veces dando las mínimas anuales, pero hacia sus últimos días ya notamos los primeros impulsos primaverales. El día se alarga, las temperaturas empiezan a subir y las plantas parecen animarse.

En mi visita de hoy a la terraza me he encontrado con algunas cosas previsibles y otras inesperadas. Sólo han sido tres días de ausencia (de viernes a domingo) y me he encontrado con varios de los jacintos florecidos, los cuales se convierten en las primeras bulbosas del año en florecer comenzando a perfumar la terraza con su delicioso aroma. Los primeros, que ya desde la semana pasada venían anunciándose, han sido los de color púrpura. Este es su segundo año y vienen con las inflorescencias menos apretadas, perdiendo su porte compacto en pos de uno más laxo que es más de mi agrado, pues tienen un aspecto más silvestre.

Las rúculas siguen también a tope e incluso ya están floreciendo las que fueron sembradas en otoño. También ambas kalanchoes, la blossfeldiana y la x houghtonii exhiben sus flores rojas, aunque esta última ya lleva semanas con ellas.

Entre las novedades, me encuentro con que una de las anémonas tiene una flor a punto de abrirse. Deberé esperar para identificarla, pues se encuentra en una maceta donde planté unas cuantas 'St. Brigid', pero también un ejemplar suelto del cultivar 'De Caen'. El caso es que la flor parece oscura y el año pasado ambos cultivares dieron unas pocas flores de color blanco.

Kalanchoe blossfeldiana
Mirando de cerca a las edelweiss (Leontopodium alpinum), que en su reposo invernal se reducen a una mata de hojas secas, he encontrado hasta tres puntos de crecimiento nuevo en uno de los dos ejemplares. Por su parte, los malogrados Oxalis triangularis, arrasados completamente por los gorriones, vuelven a tener tres hojas que el jueves no estaban. Esta vez están bien a cubierto, espero que no les ocurra nada. Y si ocurre... entonces ya habría que pensar que los culpables son ratones.

Los lupinos semilleros también comienzan a atisbar una aceleración en su crecimiento, así como los guisantes de olor. Por su parte, en el gran contenedor de los bulbos no paran de emerger puntas verdes de más especies, aunque todavía quedan bastantes huecos sin rastro de plantas que posiblemente estén creciendo a un ritmo más pausado. Es probable que lleguen algo tarde y sufran con el calor, pero la floración será bastante escalonada y la adaptación hará que a la temporada próxima florezcan en fechas más tempranas. Por otro lado, bulbos sueltos como los Hippeastrum empiezan a perder las hojas que sacaron en otoño, cosa que hasta ahora han hecho de manera previa a la floración, que suele llegar entrada la primavera.

Las pequeñas plántulas semilleras empiezan a dar las primeras alegrías con el simple hecho de aparecer y verificar que han tenido éxito, con la promesa de que se convertirán en nuevas plantas que llenarán de colorido la terraza dentro de poco. A ellas se sumarán las bulbosas y vivaces que están a punto de llegar o están creciendo ya en la terraza, que las dejo como sorpresa y que serán sin duda las protagonistas del blog dentro de muy poco.

lunes, 11 de febrero de 2013

Un vistazo a los bulbos de la temporada pasada

Jacinto y muscaris, marzo 2012
Para esta temporada, el mayor trabajo que he realizado de cara a crear un espacio para plantas sin duda ha sido el contenedor de los bulbos. Se trata de una estructura realizada con madera de palets de 280x100 cm. de base, con 40 cm. de altura y forrado doblemente con plástico para contener el sustrato, que no llega hasta el borde, quedándose aproximadamente en unos más que suficientes 30 cm. de profundidad. El sustrato -más de 1.000 litros- se compone de turba, fibra de coco, humus y perlita. Éste era sin duda el punto más importante a corregir tras la decepcionante temporada anterior, planificada con menor acierto.

En otoño de 2011 compré varios bulbos en ALDI, LIDL y Schlecker, tiendas que traen una selección limitada repartida en dos ocasiones en el caso de los dos primeros (unos "exclusivos" o "premium" y otros regulares, con apenas 0,50 € de diferencia entre ellos) pero muy interesante por la variedad de algunas plantas -que no se encuentran así como así en cualquier tienda de jardinería- y su ajustado precio. Me llevé un buen montón, aunque no tanto como en 2012, y las repartí como pude en macetas y grandes recipientes. Uno de los mayores problemas fue la desacertada decisión a la hora de elegir el sustrato: en lugar de comprar cualquier saco de sustrato universal económico para llenar todos los recipientes, opté simplemente por ir a una zona removida y llevarme varios capazos de tierra arcillosa pensando que los bulbos se adaptarían como si estuviesen plantados en una huerta. En uno de los recipientes usé arena con cierta cantidad de restos vegetales (proveniente de una huerta costera) y una capa de sustrato universal para retener la humedad, ya que quise sembrar alguna semilla por encima para acompañar a los bulbos, básicamente amapolas que acabaron comidas por los gorriones.

Fritillaria uva-vulpis, marzo 2012
Esto tuvo sus consecuencias, no excesivamente desastrosas, pero sí capaces de diezmar a muchos bulbos y darles un aspecto poco prometedor a los que prosperaron. Además, la cantidad de semillas de hierbas propias de los cultivos que traía la tierra era abrumadora, y tan pronto terminaba de arrancar un buen montón como a la semana siguiente había más y más. No es que me importe, pero le daban un aspecto poco estético a los contenedores y hay que asegurarse de que no florezcan para que no esparzan su descendencia por toda la terraza, en la cual ya hay unas cuantas "plagas" incontrodas desde hace años (en especial Coronopus didymus). Eso sí, es increíble la resistencia de estas plantas creciendo sin agua y a pleno sol, condiciones que matarían a nuestras mimadas plantas de maceta en cuestión de días.

Hubo, no obstante, bulbosas a las que no les afectó demasiado esta premisa. Los muscaris (Muscari armeniacum) florecieron prácticamente todos y con total normalidad, incluso algunos pequeños bulbillos que venían pegados a los grandes, que planté separados pensando que necesitarían engordar, me sorprendieron con sus arracimadas flores azuladas durante la primavera. Los jacintos (Hyacinthus orientalis), diez en total, florecieron abundantemente aunque algunos no llegaron a estirar del todo su pedúnculo, quedando las flores de delicado aroma algo atrapadas entre las hojas. Ambas especies se conservaron bien y actualmente son las que más avanzadas se encuentran en su nueva ubicación.

Crocus vernus, febrero 2012
Unos Iris x hollandica 'Blue Magic' que compré en primavera de 2011 repitieron el mismo ciclo que durante ésta: fueron plantados primero en marzo, y luego en septiembre. Al poco tiempo las hojas alcanzaban más de 30 cm. de altura, pero se secaron, primero en junio y luego en abril del año siguiente, sin dar ni un signo de florecer. En ambas ocasiones, los bulbos fueron sacados de tierra con un aspecto impecable y con multitud de bulbillos nuevos, descartando cualquier problema de salud. No tengo ni idea de si este año serán capaces de hacerlo y por qué no lo hicieron antes: si es por falta de nutrientes, en la actual ubicación los tienen de sobra, aunque no sé si serán capaces de asimilarlos y aprovecharlos desde ya mismo para florecer con fuerza. Tengo otros iris holandeses, mixtos, que pueden servir de referencia.

Otras especies con éxito irregular fueron los crocus y las Fritillaria uva-vulpis. Los primeros, de 50 cormos, tuvieron poca presencia en cuanto a flores y apenas fueron rescatados 5 ejemplares tras desmontar toda la parafernalia. Las segundas cuentan con el honor de ser de las pocas especies que florecieron, pero varios ejemplares tuvieron dificultades para emerger y se secaron al poco tiempo. No obstante, los bulbos fueron encontrados en perfecto estado y fueron conservados y resembrados este año, aunque todavía no han llegado a romper la tierra. El año pasado lo hicieron en marzo, con lo cual debe tratarse de una especie más tardía.

Salvo las especies mencionadas, más un tulipán 'Queen of Night', el cual floreció (uno de siete) cuando me encontraba sin cámara, y las anémonas, ninguna otra especie mostró flores. Las Scilla siberica consiguieron florecer pero no emerger, con las plantas atrapadas en el agujero del suelo por donde brotaron. Todas se pudrieron en el suelo y unas pocas tras sacarlas y guardarlas. Lo mismo ocurrió con los Allium moly, brotados bajo el suelo y con el crecimiento suspendido, pudriéndose todos en verano sin haber mostrado ni una sola hoja. También tres Camassia cusickii corrieron la misma suerte, pudriéndose en verano tras mostrar sólo una discreta roseta de hojas sin acabar de desplegar.

Gladiolo enano, junio 2012
En primavera adqurí unas pocas especies más que ya planté en turba, aunque tuvieron un crecimiento discreto, posiblemente por el calor o una mala adaptación. Se trataba de gladiolos enanos, Freesia híbridas y Sparaxis tricolor. Los primeros son los más grandes, he conservado muchos de ellos y tienen hojas desde al menos octubre; floreció sólo uno, en junio, y las flores no duraban más de un día, así que tuve suerte en ver por lo menos una abierta. Las Freesia algo parecido, con una sóla vara floral de color azul y blanco en mayo que duró poco. Una planta idéntica, quizá la misma, floreció el mes pasado durante el trasplante, con lo cual se lanzaron a perder las flores y poco a poco las hojas, que espero que rebroten durante el año. Las Sparaxis tuvieron un éxito ambiguo, pues si bien se reprodujeron bastante bien vegetativamente, sólo llegué a ver unas flores resecas en junio, posiblemente abortadas durante su crecimiento. Conservo plantas de todas estas especies y sólo pretendo traer a casa algunos gladiolos enanos más, de una colección distinta, a fin de introducir mayor variedad y buscar mejoría con ellos.

Dejo de lado a las anémonas y ranúnculos puesto que, a pesar de venderse como bulbos, prefiero englobarlas en el apartado de las plantas vivaces. No obstante, entre las Anemone coronaria 'De Caen' y 'St. Brigid' y los ranúnculos apenas vi cuatro flores de las primeras y una de las segundas; los ranúnculos fracasaron en sus intentos. Todas ellas están rebrotando ahora mismo y están acompañadas de nuevas plantas adquiridas en otoño de 2012.

Muscari armeniacum, febrero 2012
¿Conclusiones? Primero que todo, desechar el sustrato arcilloso para su uso en pequeños contenedores. Se seca mucho en la mitad superior, dando la impresión de que necesita agua para hidratarse y ablandarse, pero se apelmaza con la humedad en el fondo de las macetas, ahogando y pudriendo a los bulbos o dificultando su crecimiento vertical. Desde entonces sólo lo he usado con las martiniáceas, plantas anuales de gran tamaño y adaptadas a condiciones secas que no tuvieron problema alguno en completar su ciclo de manera más que correcta en este sustrato. Por tanto, cualquier sustrato universal con buena retención de la frescura y la humedad con drenaje adecuado será lo más recomendable para los bulbos en contenedores.

Otras cuestiones básicas son enterrar los bulbos a la profundidad correcta (al menos el doble de su altura) y no excederse con los riegos. Con un sustrato universal con buen drenaje, y especialmente si cuenta con una buena adición de perlita, muchas veces bastará con el agua de las lluvias otoñales e invernales para que las plantas encuentren toda la humedad necesaria. Por último, un buen abonado es importante para que las plantas recarguen energías, algo particularmente importante al encontrarse éstas en gran número en espacios limitados. Por suerte, he conseguido unos sacos de abono que me durarán bastante tiempo y me servirán para comparar resultados.

Poco a poco los bulbos se van desperezando y pasarán su primera prueba, que es la de florecer en su primer año de estancia a en la terraza y sobrevivir. Todavía parece que se resisten a florecer estos bulbos primaverales, cuando ya nos encontramos pensando en qué bulbos estivales y otoñales añadiremos a nuestras colecciones. Sin embargo, no dejo de lado lo emocionante que puede ser este año al ver florecer el montón de especies distintas que se esconden bajo la tierra y que pueden dar una bienvenida a la primavera espectacular.