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sábado, 25 de febrero de 2017

El reinado de los narcisos

Narcisos de diferentes variedades
Este año el mes de febrero llegará a su final con algunas pequeñas diferencias respecto a otras temporadas. Si bien son varias las plantas que llevan floreciendo todo el invierno, o incluso desde antes, y hay muchas anuales y perennes entre ellas, parece que los episodios de temperaturas bajas y lluvias abundantes de los últimos tres meses han conseguido atrasar ligeramente el ritmo habitual observado estas temporadas anteriores, las cuales también cabría destacar por sus meses de diciembre y enero anormalmente cálidos que de seguro dieron un empujón al desarrollo de la mayoría de plantas provocando que febrero acabase con la terraza llena de flores de toda clase.

Narcissus tazetta 'Avalanche'
Los narcisos son, eso sí, plantas cuya floración en nuestras latitudes comienza en pleno invierno de manera perfectamente natural. Las tres especies silvestres que existen en Cullera florecen entre septiembre y marzo, siendo el último de ellos, el Narcissus dubius, el más tardío, cuya floración termina mucho antes del inicio de la primavera. La mayoría de especies cultivadas no son excepción y tan pronto como el invierno llega a su mitad, comienzan a florecer unas detrás de otras. Son las bulbosas que pueblan la terraza en mayor número y variedad desde hace un par de años y, aunque en ocasiones no todos florecen, este mes de febrero terminará con un balance muy positivo en lo referente al éxito con estas plantas. Es desde ya mismo, sin ninguna duda, la temporada que más narcisos han florecido en la terraza.

'Grand Soleil d'Or'
Conviene recordar algunos puntos referentes a los narcisos en cultivo, a modo de introducción. En estas flores, los pétalos propiamente dichos se han fusionado y convertido en la corona interior que rodea los órganos reproductores. El perianto se ha convertido a su vez en una suerte de "doble corola" y los tépalos, de vivos colores, rodean la corona a modo de pétalos, faltando por tanto los sépalos que encontramos en el cáliz de otras flores. Existen centenares de variedades y otras tantas decenas de especies circulando en cultivo. Se dividen en varias secciones según el aspecto de la corona (de copa grande o pequeña, de trompeta...), de flores dobles, variedades miniatura o variedades con gran carga genética de algunas de las especies más utilizadas en la obtención de híbridos (cyclamineus, poeticus, jonquilla, tazetta), así como las variedades indefinidas o las especies puras. Sobre esto último, cabe destacar que la Península Ibérica es la región del planeta que alberga la mayor variedad de especies de Narcissus, muchas de ellas endémicas y seriamente amenazadas.

'Winter Waltz'
Volviendo a la terraza, los primeros en abrirse este año fueron los de grandes trompetas amarillas. Los 'Dutch Master' son la variedad más popular de este tipo y vienen muchas veces en las mezclas comerciales de narcisos. De hecho, los que tengo han salido de una mezcla de narcisos de ALDI y parece ser que ésta se compone de esta variedad y de momento una más, a juzgar por lo que se ve hasta ahora y teniendo en cuenta que la mayoría de rosetas de hojas han producido ya flores o están a punto. Dichos 'Dutch Master' son los que tienen las flores más grandes de todos los narcisos presentes en la terraza, con la corona en forma de trompeta con el extremo vuelto hacia atrás. Algo menos prominentes, aunque igual de altos, son los 'Fortune', que florecen de nuevo este año. Éstos tienen una trompeta algo menor y teñida de un color anaranjado. No he visto por el momento ningún 'Carlton', de aspecto muy similar al 'Fortune' aunque con las flores totalmente amarillas. También eran de los más tempranos en su día, floreciendo entre febrero y marzo.

'Loveday'
En días posteriores, los narcisos de tipo cyclamineus -híbridos que contienen genes de esta especie- se han ido uniendo. Los primeros fueron una variedad que se estrena este año en la terraza: 'Winter Waltz'. Se trata de narcisos de tamaño pequeño-mediano con tépalos blancos vueltos hacia atrás y corona en forma de trompeta que va variando en tonalidad a medida que las flores envejecen. Primero son amarillas, pasando a adquirir una tonalidad más asalmonada que primero falta en el reborde de la trompeta, acabando por adquirir también ésta dicho colorido y quedando el resto de un tono más claro. En las fotos que ilustran la entrada, tomadas a lo largo de un par de semanas y con ejemplares abriéndose en días diferentes, se puede apreciar el contraste progresivo entre unos y otros, así como el bonito impacto visual al mezclarse con narcisos de color amarillo. El otro ejemplar de este grupo es un viejo conocido, el 'Tête-à-tête', que finalmente he conseguido que vuelva a florecer sin tener que comprar bulbos nuevos. Lo hice hasta en cuatro ocasiones seguidas y la mayoría de veces perdía los bulbos por los continuos cambios de sitio. En esta ocasión las plantas permanecen donde ya florecieron el año pasado y por lo que se va observando, han crecido prácticamente igual de grandes que la temporada anterior.

Narciso de copa pequeña sin identidad
Los siguientes en abrirse han sido los de corona en forma de copa y los derivados de la especie N. tazetta. Uno de los primeros fue un ejemplar de tépalos amarillo pálido con una corona muy pequeña de intenso color naranja. Desconozco a qué variedad puede pertenecer e incluso dudé al principio sobre cómo había llegado allí, pero revisando en casa encontré que en otoño de 2015 había adquirido una mezcla de narcisos grandes en LIDL y seguramente la repartí en dos puntos, uno de ellos donde ha florecido este ejemplar que, además, pasó la temporada anterior allí sin florecer, Tiene la altura y tamaño de los demás narcisos grandes ('Dutch Master', 'Fortune') y es tan duradero como éstos, llevando más de una semana en flor sin apenas mostrar desgaste. Otra sorpresa, aunque no tan bien recibida, ocurrió con los Narcissus tazetta 'Avalanche'. Los diversos ejemplares que florecieron primero resultaron estar errados, pues se trataba de tazetta aunque de alguna variedad doble. Si bien tienen un perfume agradable, lo cierto es que estéticamente encuentro tan poco agraciados a los narcisos dobles -considero que desvirtúan totalmente el aspecto ya de por si curioso y atrayente de estas flores- que mi intención es dejarlos terminar su ciclo y sacarlos para regalarlos. Sí acabó apareciendo, afortunadamente, un verdadero 'Avalanche' de flores simples e igualmente perfumadas.

'Dutch Master'
Durante la última semana completa de febrero, tanto los tazetta dobles como los 'Avalanche' han podido seguir floreciendo con normalidad después de verse atacados por los caracoles poco antes de abrirse, aunque en una entrada posterior explicaré cómo he conseguido resolver el problema. El 'Avalanche' en sí es un tazetta con una gran cantidad de flores por vara -lleva una semana y no ha terminado todavía de abrir- con tépalos blancos puntiagudos y una corona de color amarillo pálido. Tiene un perfume suave y agradable. Por otra parte, de la mezcla de narcisos de ALDI ha aparecido otra variedad de tazetta que parece corresponderse con el popular cultivar 'Grand Soleil d'Or'. Se trata de un tazetta de flores más grandes y de un vivo color amarillo con corona de intenso color naranja. Las flores, en menor cantidad por vara, tienen un perfume estupendo, muy dulce: probablemente se trate del narciso más perfumado que he tenido hasta ahora. Hay tres floreciendo de momento, con entre dos y cuatro flores por vara, así como uno que todavía está empezando y que por tanto, llegará a coincidir con el inicio de marzo. Cabe decir que los tazetta asilvestrados en esta zona florecen muy pronto, en diciembre-enero: habrá que ver si en temporadas posteriores los de la terraza reajustan su ciclo.

'Fortune'
Todavía quedan unas cuantas variedades de narcisos por florecer que espero vayan sumándose progresivamente a este festival florífero a lo largo de marzo. En diversos puntos todavía observo ejemplares que han crecido menos, y queda la certeza de que algunas variedades añadidas como novedad el otoño pasado todavía no se han manifestado. Por otra parte, existen algunos que ya florecieron el año pasado y no debería ser difícil que floreciesen de nuevo, como el 'Thalia'; además, un buen puñado de narcisos que se plantaron aquel 2015 no florecieron en 2016: el ejemplar amarillo pálido y naranja de esta entrada es una muestra de que algunos podrían darse a conocer todavía este año. El otoño ha sido lluvioso y los narcisos han tenido la humedad necesaria para desarrollarse. Convendrá, eso sí, aportar buenas cantidades de abono tan pronto como termine la floración. Debido a las veces que he sacado sus bulbos de la tierra para cambiarlos de sitio sé que son capaces de mantener todavía raíces bien entrado el verano, cuando hace semanas que perdieron por completo sus hojas. Es por ello también que lo mejor es no moverlos a menos que sea imprescindible y, de hacerlo, hay que esperar al menos hasta agosto-septiembre.

'Tête-à-tête'
Parece mentira que años atrás no prestase atención a este género de bulbosas. Me parecían demasiado grandes -quizá tenía una imagen de ellos errónea, basada en los tulipanes híbridos- y poco llamativos. Lo cierto es que, si bien sus bulbos son bastante grandes y cuesta ubicarlos en una terraza con macetas, he acabado reuniendo una cantidad enorme debido también a lo fáciles de encontrar y económicos que resultan. Cuentan con la baza de que son capaces de crecer en los puntos menos soleados, con lo que permiten un excelente reparto por toda la terraza sin ocupar la ya de por sí poblada zona de sol. Después de probar decenas de especies y variedades de bulbosas y perder una gran cantidad de ellas cada año, descartando por completo repetir con algunas de ellas, los narcisos parecen sumarse a ese selecto club de bulbosas que encuentran acogedoras las condiciones de vida en la terraza y vuelven cada año. Esto, claro, lleva de nuevo al impulso de curiosear y buscar variedades nuevas que sumar cada vez que se ofertan en los meses previos al otoño. Si todos los años son capaces de inaugurar de manera tan espectacular la temporada de floración como en este 2017, bienvenidos sean.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Marzo, mes de bulbos

Crocus vernus 'King of  the Striped'
El inicio de marzo suele traer en cada temporada el momento álgido para la floración de los bulbos primaverales. Si bien por estas fechas, y más con el suave invierno que hemos tenido, las anuales ya compiten con ellos, todavía falta un tiempo para que éstas se encuentren a pleno rendimiento y empiecen a sucederse las floraciones de las distintas especies que aún necesitan dar su último estirón en marzo. En cambio, los bulbos de clima templado tienen en marzo su época predilecta y para muchas especies será su única ocasión, pues llegados al mes de abril la mayoría de ellos -muscaris, narcisos o crocus- habrán terminado y sólo unas pocas especies más tardías -Ornithogalum, Allium o Hyacinthoides- alargan su floración o la comienzan durante el mes próximo. Este año, con más especies plantadas a las que parece que les va bastante bien, quizá los dos meses sean testimonio de sus espléndidas floraciones durante muchos días.

Narcissus 'Fortune'
En esta ocasión nos remontaríamos un poco más dado que durante febrero ya fueron bastantes las especies que comenzaron a florecer, e incluso lo hicieron íntegramente durante este mes. Muchas de esas especies están en realidad terminando ahora, mientras que otras han comenzado en el presente mes por mero capricho del calendario. La primera planta de la que hablaríamos es, a pesar de lo temprano, un tulipán. Tulipa bakeri 'Lilac Wonder' es un cultivar bien conocido en el mundo de la jardinería. Si bien podría considerarse en realidad una subespecie de Tulipa saxatilis, el de bakeri como especie se prefiere a la hora de acortar su nombre. En todos estos años, en los que la mayoría de veces he optado por dejar de lado el cultivo de tulipanes porque los híbridos no son de mi agrado y las especies (los llamados "botánicos") no me daban grandes resultados, el 'Lilac Wonder' ha sido toda una revelación. De 10 bulbos prácticamente han florecido todos, aunque me ha costado encontrar flores bien abiertas debido quizá a que febrero no era el mejor mes para buscar las horas de sol necesarias. El bulbo brota muy pronto, a mediados de otoño, con una única hoja plegada hacia arriba a la que posteriormente acompañan otras más pequeñas en el lado opuesto. Es una planta de poco porte pero aún así las flores son bastante grandes, de unos 10 cm. de diámetro. Tiene una suave combinación de tonos pastel, rosado de fondo con un círculo amarillo en el centro. Hoy mismo ya sólo me quedan dos ejemplares con flores medio estropeadas que aún se abren y cierran. De todos modos, la experiencia con ellos ha sido buena y es posible que al año que viene, ya adaptados al clima, todavía sea mejor.

Crocus vernus 'King of  the Striped'


Tulipa bakeri 'Lilac Wonder'
En marzo continúan siendo numerosos los Muscari, aunque los macrocarpum ya parece que no sacarán más flores; los armeniacum, en cambio, gracias a su enorme presencia en la terraza todavía cuentan entre ellos con ejemplares rezagados que comienzan ahora su floración, aunque parece que el momento de los individuos de flores más grandes ya haya pasado. Los Ipheion les andan a la zaga, y siguen con un aspecto inmaculado sacando flores nuevas todas las semanas. Este año los combiné con diversos crocus y en principio se llevan bien, aunque en semisombra los Ipheion se desarrollan más frondosos y altos, dejando un poco escondidos a los crocus, que se las arreglan sin problemas como si creciesen en el césped: nada que ver con el fallo del año pasado de dejar crecer con ellos a las margaritas de Livingstone, que los acabaron constriñendo. Así, durante estos días se han sumado a la fiesta los Crocus vernus 'King of the Striped', un bello cultivar de flor grande con un color de base blanca y venación morada, con mayor proporción de morado en los tres pétalos más exteriores y más blancos con estrías los interiores. Los planté en una zona de semisombra y no parecen tener problema con ello. Pocos días después, los pequeños vernus de color morado han comenzado a aparecer junto a los Crocus tommasinianus.

Narcissus 'Tête-a-tête'


Muscari armeniacum
Los narcisos suman ya en estos momentos cuatro cultivares que consiguen florecer, aunque la variedad habría que buscarla más en el tamaño que en el aspecto, pues todos ellos son de trompetas largas y flores amarillas. En marzo se han unido dos cultivares ya bien reconocibles: el primero de ellos, también el más grande, es el 'Fortune'. Posee un aspecto muy similar a los amarillos que comenzaron a florecer en febrero aunque tiene un degradado suave hacia naranja en el extremo ondulado de sus trompetas. Por el momento han florecido cuatro casi a la vez, aunque por lo que se observa habrá tres más en breve. Bajando la mirada unos centímetros encontramos a los pequeños y alegres 'Tête-à-tête', que han esperado un poco más que el año pasado y también son algo más bajitos. Alguna criatura, posiblemente una tijereta, está dejando sus pétalos llenos de agujeros, cosa que espero no empeore los próximos días. Por otra parte, el resto de especies de narciso que quedan por florecer no se manifiestan. y observando las pocas hojas que quedan ya he perdido la cuenta sobre si son las de las especies que han florecido o no. Aún es pronto, no obstante, ya que el año pasado fue a finales de marzo cuando comenzó a florecer el más tardío de aquel entonces, el 'Canaliculatus'.

Crocus vernus
Aún en la primera quincena de marzo, el número de bulbos primaverales que queda por ver florecer continúa todavía una senda ascendente. Muchos conocidos de otras temporadas vuelven a asomar, y los siempre emocionantes ejemplares de especies nuevas o, incluso, especies que llevan una o más temporadas sin haber florecido nunca se presentan como las novedades más interesantes y esperadas. Con un invierno que parece que se haya apurado en traer las temperaturas más frescas cuando a la estación le quedan los días contados, al menos las plantas podrán disfrutar de unas condiciones ideales antes de la llegada de los cálidos días que les irán llamando a volver a su letargo, al tiempo que les tomarán el relevo las especies estivales, la mayoría de ellas asomando también en estos momentos.

lunes, 2 de marzo de 2015

Marzo, termómetros arriba

Narcissus 'Tête-à-tête'
Los días soleados y cálidos han ido sucediéndose desde finales de febrero, con alguna que otra irrupción de viento que modifica un poco estos valores. Entre ayer domingo y hoy, los dos primeros días de marzo, el poniente que sopla moderado nos ha dejado unas temperaturas de récord: 27ºC en Cullera y algo más en otras localidades valencianas, algo que al parecer será puntual puesto que a media semana vuelve a soplar el gregal y las temperaturas bajan hasta lo propio del invierno, quizá 10ºC por debajo o más, aunque especialmente interesaría que lloviese, ya que este incremento repentino ha pillado un poco por sorpresa a las plantas y hoy ha habido que regar como si estuviesen todas apuradas por la sed, habiéndolas regado el sábado por la tarde. Destacar un dato más. y es que en el desfasado febrero de 2014, esos 27ºC los vimos ya el día 14 del mes: ahí es nada.

Dianthus 'Rainbow Loveliness'
Con esta mejora desde mediados del mes pasado, la sucesión de flores en la terraza es un no parar. Al final parece que las anuales ganan a las bulbosas, puesto que hay una gran variedad de especies en flor mientras que de las plantas de bulbo continúan proliferando tan sólo los crocus -tommasinianus, chrysanthus y ahora vernus- y comienzan ya a aparecer en gran número los primeros narcisos, los de simpáticas trompetas amarillos de la variedad 'Tête-à-tête' en el que posiblemente sea su año más exitoso y temprano, ya que van algo más de 10 flores todas ellas en sombra o semisombra, donde no han tenido problema para estirarse y crecer, aunque las hojas de algunos de sus vecinos todavía llegan a sobrepasarlos. Tienen un aspecto inmejorable, aunque como terminen muy pronto no van a coincidir con casi ninguno de sus compañeros, ya que apenas aparece por allí algún Muscari armeniacum a punto de florecer, pero no las demás flores que mezclé con la intención de combinar colores.

Lupinus succulentus
Además de las únicas vivaces que hay en flor, las Anemone coronaria 'De Caen', todo lo demás prácticamente pertenece a las distintas anuales que se sembraron en octubre-diciembre. En estos tres días han aparecido tanto viejas conocidas como novedades. Por ejemplo, vuelven y con mejor resultado que el año pasado los alhelíes de Mahón, Malcolmia maritima, con sus gradientes de rosa; no muy lejos tienen a la clavellina Dianthus 'Rainbow Loveliness', un llamativo híbrido de pétalos desflecados. Las semillas de esta planta las tengo desde verano de 2013 y llegué a sembrar en el contenedor, pero fueron otros tantos de los afectados de aquella nefasta temporada. De hecho, este año había varios plantados y sólo este de las fotos, que ha permanecido grande y asomando todo el tiempo, ha conseguido sobrepasar la maraña de hojas y florecer. Repiqué algunos más, pero posiblemente no hayan conseguido prosperar al verse sobrepasados por sus vecinas. Las flores tienen un diámetro superior a las de la clavellina china, aunque la planta es muy similar en porte. Esperaré a ver más flores abiertas para verificar si tienen un aroma significativo; de momento, el olor que predomina en el contenedor es el de las hojas de los eneldos.

Malcolmia maritima
También hay perennes en flor, como la Geum coccineum, la Iberis sempervirens y la Leucanthemum x superbum, que se dispone a sacar su segundo capítulo aunque ya va pidiendo una ampliación de maceta. Destacan entre esos colores otras anuales que hay plantadas en macetas sueltas, algunas sin invitación previa, como las Dorotheanthus bellidiformis. A estas las dejé por todas partes donde aparecieron dado que la siembra que hice en una maceta dedicada a ellas no funcionó. Así son las cosas: de las plantas anteriores ni me preocupé en recoger las semillas y cuando uno intenta preparar una maceta a conciencia, no funciona. En algunos sitios están un poco apretadas, especialmente en la caja-maceta de los crocus. donde sus hojas carnosas dificultan un poco el paso de los brotes de los bulbos. Al año que viene, aunque me dé pena, las tendré que eliminar de estos sitios tan pronto como sean reconocibles, o extraerlas, y dejarlas en macetas donde no molesten como de hecho ya sucede en la maceta donde precisamente las sembré el año pasado, y que ahora comparten con multitud de especies.

Tropaeolum majus
Todo lo contrario a lo mencionado se podría aplicar a las capuchinas (Tropaeolum majus), a las cuales dediqué una maceta y empiezan a mostrar resultados. El año pasado tuve bastantes plantas, pero no llevan muy bien el hecho de estar en macetas demasiado pequeñas y a las plantas les cuesta estar presentables -quizá por lo rápido que consumen el agua-, además de mantenerse de una talla reducida. Aparte, no sé si era ya porque estábamos en fechas de mayor insolación, pero las flores aparecían con pequeñas manchas. Las primeras en abrirse este año tienen un aspecto inmaculado y un tamaño notable. Las planté en una maceta bastante espaciosa de las que llevan una cadena para colgar, aunque no me atreví a colgarlas puesto que pesa bastante y hay que dejar espacio alrededor. Veré si se me ocurre algo en cuanto las plantas se llenen más de flores y el calor se vuelva persistente.

Dorotheanthus bellidiformis
Hay que destacar otra anual que ha supuesto una grata sorpresa: el Lupinus succulentus. Conocidos son ya los fracasos con los lupinos en este blog: los Lupinus 'Russell' crecen y mueren antes de florecer, aunque este año ni eso; los Lupinus angustifolius desarrollan flores cleistógamas y no lucen en absoluto, además de exigir un sustrato ácido para sobrevivir; los Lupinus hartwegii, que introduje en el contenedor pensando que no darían problemas, se ponen amarillos y se arrugan a partir del tercer par de hojas más o menos, muriendo después como si les hubiera echado veneno. Esto ocurre estando rodeados de plantas sanas, con lo cual ni es cosa del sustrato ni un exceso de agua. Pienso incluso que puedan estar afectados por alguna enfermedad hereditaria: quiero probar una vez más, ahora en primavera, en una maceta con turba rubia sólo para descartar si se trata del sustrato, puesto que los angustifolius morían del mismo modo si los plantaba en sustrato universal. El protagonista de hoy, Lupinus succulentus, es una especie californiana que tumba todos los problemas que dan sus parientes. Crece en un sustrato tosco, con poca turba y bastante arena, al sol y sin más riego que el necesario para humedecer la tierra. Sus primeras flores empezaron a abrirse, para mi sorpresa, en pleno febrero. Es una especie anual que germina y crece en otoño igual de fácil que los demás, pero tolera mejor cualquier sustrato.

Anemone coronaria 'De Caen'
Con el aumento de temperaturas también es presumible que las primeras oleadas de insectos polinizadores comiencen a visitar la terraza. Hoy ya he llegado un poco tarde pero he encontrado a varios himenópteros y ninguna mosca; la que más interesaba, una avispa del género Vespula, ha huido para no volver nada más me he acercado a ella. La avispa papelera, en cambio, mostraba una confianza inusual, enfrascada en su investigación de la espiga de flores del Lupinus succulentus que la ha tenido allí todo el rato que he estado e incluso aparece en la foto de la planta si nos fijamos. Una mariposa Pieris rapae ha pasado sobrevolando a cierta altura pero no ha descendido. Además de los insectos, las arañas empiezan a dejarse ver con asiduidad. Ya se ve alguna de las distintas especies de saltadoras, u otras habitantes de las plantas como la Pisaura mirabilis.

Pisaura mirabilis
Con una primavera que todavía está a una veintena de días de llegar, la terraza parece que anda un poco escasa de sitio no por ocupación, sino por un reparto hecho sobre la marcha. Durante estos días en los que todavía faltan cosas por crecer voy mirando cuál sería la manera más equilibrada de distribuir las baldas de las macetas, ya que dejar algunas por el suelo no queda demasiado estético a menos que sean macetas muy grandes. Además queda pendiente la construcción de un contenedor para bulbosas africanas que debería estar hecho esta semana, cosa que no creo que sea complicada ya que se trata de unir unas pocas maderas y forrarlo con tela por dentro.

Con marzo ya estrenado, podemos ir diciendo adiós al invierno. Quedan unos pocos bulbos y vivaces por plantar y ya empiezo a poner los semilleros para las nuevas plantas que se pretende que florezcan de cara al verano o un poco antes. Por supuesto, todo ello dependerá también de lo dicho en el párrafo anterior: distribuir bien el espacio, porque caber caben. Un pequeño esfuerzo al que hay que sumar las subidas y bajadas de garrafas, porque la cosa ya se empieza a poner seria: en los dos días que recoge esta entrada he usado algo más de 90 litros. La palma se la lleva el contenedor, que al estar este año más lleno que nunca, demanda una cantidad de agua notable.

viernes, 22 de marzo de 2013

Llegó la primavera

Iris reticulata
Llegó la primavera, y vaya si se ha notado. Después de los últimos coletazos del invierno a finales de febrero y algunos días con lluvias bastante frecuentes, las temperaturas han subido y la radiación solar parece haber aumentado. Es la primavera, con un agradable inicio que durará poco, al menos aquí, para dar paso a días de cada vez más y más calor.

Son ya decenas las flores que pueblan la terraza, y cada día que me acerco descubro que hay otra planta a punto de florecer. Aunque todavía es pronto, muchas especies ya se encuentran incluso al final de su época, como los crocus, de los que pronto no quedará nada. En cambio, los narcisos siguen pintando de amarillo el contenedor y otras especies comienzan a asomar, no sin acusar el aumento de temperaturas, como las escilas siberianas, que parecen estar teniendo problemas en emerger con alguna flor entera. Son días también en los que el consumo de agua utilizada para riego va a aumentar exponencialmente, con lo que las reservas de las lluvias invernales se van a agotar pronto y tocará subir algunas decenas de litros traídos de una fuente cercana de la localidad.

Casi todas las vivaces plantadas asoman desde el suelo, algunas tímidamente como el lirio de los valles o la asclepia, y otras se van convirtiendo en matas llamativas como la Dicentra spectabilis o la Astilbe x arendsii, las dos vivaces que llevan mayor ritmo de crecimiento con diferencia. Parece también, no obstante, que he tenido algunas bajas, que debo mirar si puedo reponer ya que ambas son de la oferta de plantas perennes de LIDL y ahora las han vuelto a traer de nuevo, quizá llegue a tiempo.

Oxalis triangularis en flor
Los Iris reticulata 'Rhapsody' han perdido ya todas sus flores, pero los normales van emitiendo alguna de vez en cuando. No han tenido el ritmo esperado, más si se los compara con sus parientes de distinto cultivar, los cuales han tenido un éxito elevado (8-9 flores de 15 bulbos) frente a aquéllos (unas 4-5 flores de 30 bulbos, algunos incluso se han podrido). Además, su crecimiento ha ido a la inversa, sacando primero sus largas hojas y luego las flores, con lo cual éstas han crecido apretadas entre la roseta en lugar de quedar libres como en los 'Rhapsody'.

Florecen también los Oxalis triangularis, después de su historia de altibajos con los gorriones. Desde la "poda extrema" que sufrieron hace un mes a manos de los pájaros, se han podido recuperar de manera notable y han llegado incluso a florecer. Resulta curioso ver los movimientos de la planta, y es que las flores se levantan y se abren cuando más sol reciben, mientras que en esos instantes las hojas se pliegan hacia abajo; tan pronto como su ubicación se ensombrece, las flores se cierran y los pedúnculos se doblan, y las hojas despliegan sus colores morados.

Crocus vernus morados
Tendré también que volver a sembrar estos días algunas plantas que no han tenido demasiado éxito, a la vez que sigo vigilando de cerca el contenedor de las semillas, cuya superficie sigue secándose rápidamente a pesar de que lo riego simulando lluvia -esto es, con la regadera desde lo más alto para evitar que los chorros de agua sean demasiado copiosos- pero que sin embargo empieza a mostrar alguna plántula brotando. He vuelto a colocar el plástico sobre la reja que lo protegía, aunque esto ahora ya es algo peligroso dado que el calor puede hacer que muchas plantas se pudran en cuestión de días. Además, entre estas nuevas siembras tengo pendiente colocar alguna especie nueva que promete ser interesante.

Lo único que se echa en falta en estos momentos es la presencia de más insectos en la terraza. Apenas alguna mosca y el jueves una mariposa, pero nada que ver con lo que se llega a concentrar en verano y principios del otoño, con multitud de avispas de varias especies, abejas y moscas de las flores. Quizá haga falta eso, más temperatura y más variedad de flores. Las de las compuestas y las martiniáceas en particular suelen atraer a bastantes insectos.

Finalmente, y a modo de "celebración" de la llegada del buen tiempo, he añadido tres adquisiciones a la terraza: una Clematis x jackmanii, una margarita (que todavía tengo que identificar) y una gazania de flores amarillas. Parece que las compuestas se adueñan de la terraza, pues ya son decenas de especies e híbridos los que ocupan su posición en la terraza a la espera de que empiecen a regalar sus flores.

Grupo de narcisos 'Tête-à-tête'






viernes, 15 de marzo de 2013

La primavera se despereza

Narciso 'Tête-à-tête'
Ya quedan muy pocos días para el inicio de la primavera y eso se nota. A pesar de que hemos tenido episodios de frío algo tardíos, lo cierto es que las lluvias han animado bastante a que las plantas comiencen a querer despuntar. Si a eso le sumamos el sol y las buenas temperaturas que ya marcan los termómetros, tenemos los ingredientes perfectos. Además, en las calles comienza a vivirse el ambiente de las Fallas, signo alegre que constituye un buen punto de partida para la estación de las flores.

Las vivaces van a ritmos dispares marcados por su antigüedad o por el propio ciclo de la planta: muchas han llenado ya sus macetas mientras otras comienzan a asomar tímidamente mientras, por qué no decirlo, tengo que vigilarlas y cubrirlas con rejas para que los pájaros no corten sus primeras e importantes hojas de la temporada.

El gran contenedor de los bulbos comienza a ser lo que se esperaba que fuese: una alfombra llena de hojas de las que van apareciendo flores intermitentemente según el ciclo de las especies que allí se encuentran. A los crocus se han ido uniendo los iris de bajo porte y ahora los narcisos, y parece que asoman nuevas especies de pequeño tamaño como las escilas. Mientras, los bulbos de plantación primaveral no muestran signos de crecimiento -apenas llevan un par de semanas enterrados- si bien las primeras puntas de azucena oriental asoman ya.

Anemone coronaria 'De Caen'
Hoy he aprovechado para resembrar el contenedor con las mismas semillas que iba destinando hasta ahora, así como algunas más de plantas que también he semrbado aparte y un nuevo añadido a base de mixtura de semillas que he adquirido en ALDI en forma de bote. Van 100 gr. de semillas variadas y lo cierto es que por esa cantidad/precio, se puede sembrar "a puñados", con lo cual espero que con tales cantidades haya mayor porcentaje de éxito. El contenedor ha quedado descubierto, sin plástico, con una reja protectora encima. Aunque he echado turba húmeda por la superficie, es probable que se seque pronto debido al viento de estos días, con lo cual habrá que vigilar los riegos. El año pasado, no obstante, llegué a esta misma situación y germinaron bastantes plantas al descubierto.

Entre las flores que muestro hoy, destacan el narciso 'Tête-à-tête', posiblemente la variedad miniatura más popular debido a que suele venderse forzado en maceta, esto es, plantado de cualquier manera en un tiesto pequeño desde enero-febrero. Yo los adquirí como bulbos en septiembre y comienzan a florecer ahora. Son realmente pequeños, y ahí está su encanto, pues no tienen nada que envidiar a sus parientes mayores. Esta variedad parece provenir del Narcissus cyclamineus, un narciso amarillo de grandes trompetas y pétalos revertidos hacia atrás, cruzado con el popular Narcissus tazetta, del que ha heredado la capacidad de sacar dos o más flores por vara. De ahí viene su nombre, que se traduciría por "frente a frente", en alusión a que las flores parecen dos individuos manteniendo una conversación.

Crocus vernus
Entre las anémonas, sólo un ejemplar de Anemone coronaria 'De Caen' está floreciendo desde hace unas semanas. Ya ha perdido su primera flor, pero tiene una segunda y asoman dos más. Parece tratarse de uno de los pocos ejemplares que sobrevivieron de 2011, con un color malva claro con toques blancos. Quedo todavía a la espera de ver cómo funcionará la maceta que tiene al lado, donde enterré 40 tubérculos además de 20 ranúnculos, y que ahora mismo está tan cerrada que no cabe ni una hoja más.

Los crocus amarillos, Crocus chrysanthus, han ido dando el relevo a los morados, aparentemente Crocus vernus. Éstos son ahora mayoría aunque todavía les eclipsa en cantidad otra especie, el Crocus tommasinianus. Los últimos Crocus 'Jeanne d'Arc' siguen abriéndose mientras que los primeros que aparecieron yacen sobre el suelo como globos deshinchados. Tras un tiempo perderán sus hojas y comenzarán los procesos que hacen que los cormos se dividan, con lo cual al año que viene debería haber varios y muy apretados.

Aparte de todas estas plantas, hoy me he encontrado con que los Oxalis triangularis, después de sobrevivir a la destroza que les causaron los gorriones y haber recuperado el follaje en un tiempo récord, empiezan a sacar sus primeras flores. El problema es que tendrán que vivir igualmente bajo reja, pues los gorriones les han cogido tal gusto que no puedo dejar una de estas plantas a la intemperie más de un día, a juzgar por lo visto en la segunda maceta donde planté tubérculos de esta especie y que esta semana sacaba su primera hoja, que ya ha sido cortada. De hecho, el peor caso se observa en una maceta en la que planté Oxalis pes-caprae, la especie que invade nuestros campos; encontré tubérculos en la tierra reciclada de algunas macetas y los mantuve por curiosidad. Pues bien, las 3-5 plantas que hay no tienen ni una sola hoja. Los pájaros las picotean con tal avidez que sólo quedan los peciolos. ¿Serán adictos al ácido oxálico? Entre otras destrozas destacables, he tenido que poner reja sobre las Tricyrtis porque los pájaros estaban cortando todas las hojas (hay unos 4 puntos de crecimiento) apenas levantaban un centímetro del suelo; lo mismo para la Astrantia, cuya primera hoja ha sido segada. Al final voy a tener que ingeniarme un espantapájaros.