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sábado, 16 de enero de 2016

Enero alocado

Dimorphotheca sinuata
A nadie se le escapa que este inicio de año no está siendo nada normal. El año 2015 fue terminando con unas temperaturas demasiado suaves que acabaron convirtiendo el inicio de 2016 en uno de los meses de enero más cálidos de la historia, alcanzando en nuestra zona hasta 24ºC el cuatro de enero. Por supuesto, todo esto viene a raíz de las ya habituales llegadas de viento de poniente persistentes que pueden estar hasta dos semanas soplando sin apenas descanso, arrastrando la humedad ambiental y aumentando las temperaturas. Aún nos encontramos sumidos en esta dinámica, que al otro extremo de la península llegó en forma de frente atlántico cargado de lluvias. El pasado lunes el viento llegó a dejar una racha máxima de 74 km/h y además a las nubes les dio tiempo a descargar unos ajustados 0,5 mm. Ayer viernes volverían a oscurecerse los cielos, dejando algo menos de 1 mm. esta vez y quedando los cielos despejados y radiantes pocas horas después. Finalmente, hoy el viento ha virado a norte-noroeste haciendo que las temperaturas caigan de golpe a valores más normales para la época, con 7ºC de mínima y una máxima que casi equivale a la mínima de ayer. El viento, eso sí, a pesar de tener menor fuerza es más crudo a la hora de retirar la humedad ambiental.

Anemone coronaria 'De Caen'
El alterado ambiente no ha supuesto demasiados cambios para las plantas, que o bien están ya adaptadas a estos inviernos tan suaves o directamente se ajustan a lo que el tiempo les depare. No obstante, sí se han producido algunos adelantos que suponen un récord de precocidad en lo que respecta a floración en algunas especies perennes. Así, nada más comenzar el mes ya se abría la flor morada de una de las anémonas 'De Caen', que suelen comenzar a mediados de febrero, y poco después, esta semana, asomaba ya la primera espiga de flores azuladas de un Muscari armeniacum perteneciente a una maceta que llevo sin tocar desde 2013. Ambos grupos de ejemplares aparecían en una entrada del año pasado el 23 de febrero, más de un mes de diferencia. Las anémonas este año han tenido menor éxito brotando: no toqué la maceta para nada, simplemente dejé de regar cuando la mayoría de hojas empezaban a ponerse mustias a fin de que llegase el verano con la tierra completamente seca. Salieron solas en septiembre con las lluvias, pero el centro de la maceta ha quedado vacío, poblado por especies oportunistas que forman parte de la flora habitual de la terraza, como las margaritas de Livingstone.

Tropaeolum majus
Otras especies que se encuentran en flor no lo hacen por anomalías meteorológicas, sino porque simplemente alcanzan el estado necesario al cabo de un tiempo fijo el cual no se ve interferido por la llegada del invierno. Así, desde el mes pasado ya se han ido abriendo flores de Tropaeolum majus, aunque las plantas han quedado muy pequeñas y me gustaría sembrar otra tanda; el último día de 2015 se abrió también el primer capítulo de una de las Dimorphotheca sinuata, las cuales actualmente son ya tres en floración. Mientras, la gran masa de plantas anuales del contenedor sigue avanzando a buen ritmo a pesar de la tardía siembra. A este paso es bastante probable que la floración quede bastante igualada con la del año pasado. No obstante, a base de reponer plantas y aprovechar ejemplares que se encontraban aún en semillero debido a su tardía germinación, todavía he repicado plántulas durante este mes.

Muscari armeniacum asomando
Los bulbos también comienzan a animarse. Asoman multitud de hojas de narcisos y crocus, que se unen ya a los distintos iris, muscaris y ajos. Todavía faltan por aparecer especies como los tulipanes -con varias especies a prueba este año- y apenas comienzan a asomar ahora algunas plantas como los jacintos y jacintos de bosque, así como otras especies de nueva incorporación que parece que serán de las primeras en florecer. Algunos ejemplares de cactus y crasas muestran también signos de una próxima floración, si no se encuentran floreciendo ya como es el caso del Mammillaria hahniana o la oportunista Kalanchoe x houghtonii, con diversos ejemplares que han crecido en grietas y rincones sin maceta alguna, enraizando entre las baldosas, maderas viejas o bolsas que contenían sustrato.

Tropaeolum majus
A pesar del buen tiempo, poca vida hay en la terraza más allá de las plantas y las moscas de la compostera, devoradas ávidamente por el colirrojo tizón. Menos propensa a visitar la terraza cuando estoy allí es la lavandera blanca, aunque la he visto ya acercarse un par de veces, con lo que deduzco que será una visitante habitual durante mi ausencia. También durante esta semana un mosquitero común se acercó al rincón de semisombra, y por supuesto nunca faltan los gorriones. Sobrevolando la terraza, por estas fechas, los aviones roqueros y los cernícalos son habituales; además, esta semana también he podido observar a un ave más grande frecuente en Cullera durante el invierno, el águila calzada. En esta época no faltan los moscardones y muy de vez en cuando alguna abeja -que sólo sacan provecho de las caléndulas, ignorando a las Pentas-; también suele ser frecuente que las moscas de las flores comiencen ya a dejarse ver, aunque en esta ocasión la que no ha dejado de presentarse desde hace meses es la voluminosa mosca zángano (Eristalis tenax), que incluso llegó a criar en el agua acumulada en la parte baja de la compostera.

El invierno, aunque bienvenido, no debería tener prisa por terminar. Quedan alrededor de dos meses para que la terraza comience su máximo florífero anual y, entre medias, todavía queda algo de trabajo por hacer para terminar de rellenar todos los rincones y que las plantas consigan prologar sus encantos más allá del verano. Con medio mes de enero ya superado, pronto empezaremos a notar cómo el sol tarda más en esconderse y las plantas se estiran más y más para seguirlo.

martes, 31 de marzo de 2015

Anémonas bien, ranúnculos no tanto

Anemone coronaria 'De Caen'
Las anémonas y ranúnculos llevan floreciendo en la terraza, aunque no a la par, desde 2012. Las primeras, unas 'De Caen', las planté en otoño de 2011 en tierra arcillosa y sólo una planta llegó a florecer a finales del invierno ya en 2012. Esa misma primavera adquirí anémonas 'St. Brigid' y ranúnculos o francesillas. Ambas especies llegaron a crecer pero sólo vi flores de una de las anémonas. En años posteriores les fui pillando el truco y hubo muchas más en flor aunque siempre he ido renovando y aportando nuevos tubérculos.

El cambio para la presente temporada ha sido, simplemente, colocar a ambas plantas al sol para comprobar si así evito que los pedúnculos de las flores se alarguen tanto y acaben doblados por su peso, especialmente en los ranúnculos. Dado que una vez están bien desarrolladas pueden florecer muy pronto, en el rincón de semisombra no comenzarían a tener un buen aporte de sol hasta estas fechas. Esto ya lo probé cuando planté las del 2013. que inicialmente estaban al sol, pero me dio la impresión de que se secaban muy pronto y es cuando las trasladé, pasando las dos siguientes temporadas a semisombra.

Varias Anemone coronaria
El hecho de que las plantas están perfectamente al sol ya lo comprobé sobre la marcha con una 'St. Brigid' que apareció en una maceta seguramente perdida en la tierra y que lleva dos temporadas floreciendo a pleno sol, ahora ya sin hojas -no sé si por exceso de agua con las lluvias pasadas o simplemente ya ha terminado- la cual si no vuelve a brotar, habrá que dejar la maceta abandonada ya hasta otoño. Sobre los ranúnculos, simplemente pensaba que si los que venden por ahí tienen pedúnculos tan cortos es porque la planta no tiene que andar buscando la luz, aunque esto no es del todo así.

Ranunculus asiaticus
Sí es cierto que al haber tantas plantas en una maceta, al ir terminándose la humedad de las lluvias otoñales, aunque sea en el mismo otoño o en invierno, las plantas comienzan a mostrar signos de necesidad de riego, pero no son delicadas en este sentido y un riego bien hecho les da para dos o tres días. La floración este año ha comenzado antes y es una de las mejores que he tenido, así que nada que decir. Eso sí, contar también con que añadí 60 tubérculos nuevos de los que venden en ALDI en primavera. Muchos y muy baratos (un euro y medio), pero de pequeño calibre -caben todos en la palma de la mano- aunque esto no ha supuesto problema alguno, pues he visto salir anémonas de colores y formas que sé seguro que no provienen de los restos de años anteriores.

Anemone coronaria 'De Caen'
En cuanto a los ranúnculos, aunque han crecido bien, se les va empezando a notar el agotamiento. Las hojas han amarilleado durante estas semanas y las pocas flores que salen no superan el diámetro de una moneda de dos euros, Además, algunas han empezado a marchitarse antes de abrirse. El año pasado, aunque ya no florecieron los amarillos, los naranja tenían flores grandes como amapolas. Peor ha sido el caso de las Anemone blanda, que de un paquete nuevo no ha salido ni una. Ya puedo ir separando la maceta y probar a escarbar a ver qué ha ocurrido, pero casi seguro que haya que comprar nuevas en septiembre. A las coronaria, en cambio, parece que todavía les queda este mes para dar color aunque las flores de las fotos, tomadas el pasado jueves, ya han ido decayendo. Eso sí, desde abajo de las hojas no paran de salir nuevas.

jueves, 12 de marzo de 2015

Días estupendos

Layia platyglossa
Estamos viviendo los que posiblemente sean los días más radiantes que se pueden esperar. No hace frío, pero sí hay un ambiente fresco; no hace calor, pero el sol calienta sólo a las horas que tiene que calentar. Sumado a que los vientos exagerados han cesado y que la terraza está llenísima de flores y todavía queda mucho por recorrer, estos días reúnen las que probablemente sean las mejores condiciones que podemos encontrar durante el año. Parece ser que, según las previsiones, durante la semana que viene cabría esperar otra bajada de temperaturas y quizá alguna gota, que no estaría nada mal. Que no tenga prisa por llegar el calor, que ya habrá tiempo.

Linum grandiflorum
En la terraza ya casi se pueden contar todos los colores básicos: rojo-magenta, amarillo, azul, distintos morados y violetas, rosa, naranja y, cómo no, el verde. Se podría decir que una de las partes más importantes del trabajo de otoño, la de la siembra de semillas, ya ha demostrado haber sido un gran éxito. Todavía quedan muchas plantas semilleras por mostrar distintas fases de desarrollo, pero más de la mitad, especialmente las anuales (la mayoría) ya han comenzado a manifestarse floreciendo. Las que de momento cuentan como fracaso hasta que se demuestre lo contrario son aquellas que quedaron por debajo de plantas más grandes y que ya no soy capaz de encontrar bajo la maraña de tallos y hojas. Por ejemplo, en todo ese barullo hay varias Layia platyglossa, una bella asterácea americana muy similar a (y estrechamente relacionada con) las Gaillardia: sólo el ejemplar que coloqué en la parte frontal ha podido ganar altura y aparece cargado de flores estos días.

Cerinthe major
Si nos vamos al archivo del blog de marzo de 2014, vemos que muchas especies se han puesto en marcha prácticamente al mismo tiempo a pesar de las ligeras diferencias meteorológicas de ambos ciclos otoño-invierno. Si bien hay especies que vienen con algo más de retraso, como las Ismelia carinata que aún comienzan a abrir algún capítulo ahora y el año pasado lo hicieron desde febrero, algunas van algo más adelantadas, como las Anemone coronaria, que ya han salido de varios colores y formas y lucen estupendas a pleno sol, más compactas. También está comenzando a florecer alguna Cerinthe major 'Purpurascens', especie muy sencilla y rápida que si se siembra en otoño, es de las primeras en florecer desde antes de la llegada de la primavera. El año pasado la planta era nueva en la terraza y me gustó mucho, así que pensé en sembrarla en mayor número ayudado además por las semillas nuevas que fui obteniendo. Tanto fue así que algunas incluso se sembraron solas, germinando con la facilidad de las herbáceas más aventajadas. Además, lo habitual es que de sus núculas (el tipo de fruto/semilla que dan las boragináceas) aparezcan dos plantas "gemelas". En algunos puntos donde las sembré fue así y hay dos plantas que crecen pegadas.

Narcissus 'Carlton'
Los linos también se ponen de acuerdo para florecer. El año pasado el lino común florecía desde finales de enero, eso sí, y este año sólo la primera flor ha esperado hasta esta segunda semana de marzo. Por su parte, los linos rojos, que los planté junto a las cosmos, también comienzan a desplegar sus grandes flores magenta. Mucho más pequeños que los del año pasado, es la primera vez que los planto en maceta y de momento han adquirido un porte más ordenado, con tallos inclinados de no más de 20 cm. de longitud, nada que ver con las marañas que formaban en el contenedor que acababan desparramadas contra las demás plantas a poco que soplara el viento. La maceta, eso sí, ha quedado bastante vacía, porque los Cosmos sulphureus no parece que se animen a crecer más y las Cosmos bipinnatus de momento están algo desproporcionadas, con ejemplares que dan capítulos del tamaño de este lino o ejemplares grandes como margaritones, como el rosado de la foto.

Cosmos bipinnatus
Los bulbos también presentan un buen avance en algunos puntos. En el rincón de semisombra es donde más flores están dando, lógico por otra parte teniendo en cuenta que es donde más especies y ejemplares juntos hay, la mayoría de ellos de especies de floración temprana. Los Ipheion ya llenan su maceta, maceta que casi dominan en exclusiva, pues todavía estoy esperando ver un Pseudomuscari azureum que valga la pena, puesto que son diminutos y las flores se abren en una secuencia poco vistosa, quedándose muy secas las de abajo cuando las de en medio están abriéndose. Al final va a resultar que el ejemplar que fotografié hace casi un mes pensando que sería el peor desarrollado de todos va a ser el único que haya podido ver con claridad.

Capuchina anaranjada
A pleno sol los bulbos no están teniendo tanto éxito -excepto los crocus-, y no entiendo la razón. Vale que los narcisos e iris los planté muy tarde y haya podido suponerles un hándicap, pero hay varias macetas que contienen las mismas especies que hay en el rincón trasero y su ritmo es muy distinto. Pase que los Muscari armeniacum allí hayan comenzado a florecer más tarde, pero no entiendo cómo es posible que los Narcissus 'Tête-à-tête', que en un lado florecen, allí apenas estén emergiendo de tierra. Los primeros éxitos son escasos, y todos corresponden de momento a unos pocos narcisos de un mix de ejemplares de copa grande entre los cuales se ha abierto del todo un 'Carlton' (o al menos, algo muy parecido) y parece que los otros dos que tienen flores a punto de abrirse son iguales. Son más pequeños de lo que creía, que como siempre digo no representa problema alguno y más cuando son plantas en maceta. Eso sí, el lugar donde están se ve algo desangelado, pues son los únicos ejemplares con flores y casi hasta con hojas.

Anemone coronaria 'De Caen'
Por otra parte tenemos los bulbos de plantación primaveral. Los primeros los recibí en febrero y llevan semanas plantados, con algunos que ya están incluso brotando. Terminé esta semana con el contenedor de madera y tela para las bulbosas africanas y ya están instaladas en su emplazamiento definitivo. Las especies reunidas son sencillas, algunas veteranas de una o más temporadas en la terraza, aunque suelen tener en común que nunca florecen o lo hacen mal. Hasta hoy, los únicos bulbos plantados en primavera que he conseguido ver florecer son los gladiolos, las Zephyranthes carinata y las Tigridia pavonia. Hace dos temporadas fallaron algunos por falta de atención y hace una, ni siquiera volví a intentarlo con ellos. Las vivaces, en cambio, casi siempre suelen dar buen resultado el mismo año de traerlas. Toca redimirse este año.

Ipheion uniflorum
El siguiente reto pendiente en la terraza es reorganizar las baldas que contienen las plantas. El hecho de que tenga a las plantas elevadas responde sobre todo a una necesidad práctica, puesto que facilita la tarea a la hora de regar y además, de paso, resulta menos incómodo a la hora de observarlas y hacer fotos. No obstante, todavía hay muchas macetas que han tenido que ser dejadas en el suelo por falta de sitio en un lugar elevado. Esto no cuenta para las macetas muy grandes, las cuales se igualan en altura por su talla. Este año algunas estarán puestas a modo de "isla" en rincones despejados de la zona de sol de la terraza. Eso sí, hay que organizarse pronto porque ya estoy en marcha con las semillas, que hace un mes que quería haber comenzado, y algunas van a necesitar macetas más o menos espaciosas a pleno sol. No descarto apartar algunas de esas macetas de bulbos que tan mal han ido, aunque lo idóneo sería esperar a que pierdan las hojas, cosa para la que todavía pueden faltar meses.

Anemone coronaria 'St. Brigid'
Vienen ahora los animados días de las Fallas, que en Cullera llevan ya desde el pasado fin de semana dando trabajo y hoy jueves han comenzado a plantarse los monumentos, varios de ellos cerca de casa. Eso sí, lo que a mí me viene bien para la terraza, esas posibles lluvias de la semana que viene, a ellos les puede estropear un poco la fiesta. Esperaremos pues a ver qué nos traen los cielos. Mientras, sigue la diversión de adivinar qué flores irán abriéndose, como en las capuchinas, donde ha aparecido otro color más, un anaranjado mezclado con rojo que no corresponde con el naranja vivo que conocía del año pasado el cual, eso sí, ya he visto en un capullo a medio abrir de otro ejemplar. Los insectos van multiplicándose pero algunos me lo ponen demasiado difícil, como esas abejas oscuras con pelusa gris que han llegado a estar hoy varias horas recorriendo todas y cada una de las zonas florecidas de la terraza sin detenerse ni una vez. Sospecho que pueden ser machos buscando hembras en las flores, algo muy típico de la primavera que estará aquí al viernes de la semana que viene.

viernes, 6 de marzo de 2015

Anémonas dobles

Anemone coronaria 'St. Brigid' roja, o 'Governor'
Las anémonas están presentes en la terraza desde hace cuatro temporadas. Al principio, como muchas otras plantas, las perdía de manera masiva al no darles los cuidados adecuados. No obstante, desde el primer año que dieron flores, en primavera de 2012, nunca han faltado e incluso algún ejemplar de aquella época ha sobrevivido al paso del tiempo, como veremos.

La Anemone coronaria, especie que nos ocupa, es una planta vivaz, aunque se las engloba tradicionalmente en el conjunto de las bulbosas, igual que a las dalias, a pesar de que realmente su sistema de almacenamiento subterráneo diste bastante de un bulbo o cormo (las especies que poseen estas estructuras son, además, monocotiledóneas). Básicamente hay dos líneas de cultivares, con sus distintos colores que prácticamente se repiten en ambas: las de flores simples llamadas 'De Caen' y las de flores dobles llamadas 'St. Brigid'. Hay unas pocas denominaciones individuales, pero ignoro si se consideran distintas a las 'De Caen' o pasa como con las dalias y su multitud de tipos, dentro de los cuales hay cientos de cultivares cada uno con su nombre y responden sólo a la forma de las flores o la talla de las plantas. Así, encontramos la anémona roja simple 'Hollandia' y lo mismo, pero doble, llamada 'Governor' (que bien podría ser la de la foto que abre la entrada); la morada simple es 'Mr. Fokker' y la doble, 'Lord Liutenant'; la blanca simple 'The Bride' y la doble, 'Mount Everest'; la rosada simple 'Sylphide' y la doble, 'Admiral'. Hay una blanca con la base de los pétalos en magenta, llamada 'Bicolor', que sólo parece existir en forma simple.

Anemone 'St. Brigid' morada
El caso es que este año se juntan en la terraza anémonas dobles de dos fuentes. Unas, las más viejas, proceden de un paquete de tubérculos comprado en 2012 en una tienda Schlecker, cadena alemana adquirida por la madrileña DIA y que actualmente ha ido cambiando sus tiendas a la marca Clarel; además, dejaron de traer bulbos hace unos años. Estas las vendían para primavera bajo la denominación de 'St. Brigid' y venían en colores variados. Aquel año vi sólo una blanca, y en 2013 aparecieron blancas y moradas. Para 2014 las blancas no volvieron a aparecer y, de casualidad, las moradas quedaron aisladas en una maceta en la que debí usar la tierra con tubérculos que pasaron inadvertidos. Ya están floreciendo otra vez después de crecer a su aire con las primeras lluvias otoñales.

Otra anémona roja y doble
Las rojas dobles han aparecido este año, con la novedad añadida de un paquete de tubérculos adquirido en un ALDI en primavera de 2014. Conociendo dos cosas, la resistencia de los tubérculos a permanecer meses inalterados si se los almacena correctamente y que con mi clima es mejor plantar estas especies durante el otoño, los mantuve guardados hasta octubre, plantándolos junto a los restos de otras temporadas. Se nota que empiezan a aparecer plantas nuevas pues veo formas que no conocía, como estas rojas dobles. Al mismo tiempo, también van apareciendo rojas de las simples. A lo visto, esta mezcla trae de las dos variedades.

Además de esta especie, este año reforcé el número de Anemone blanda pero todo parece apuntar a un fracaso estrepitoso, pues sólo veo las hojas de un ejemplar; los ranúnculos en cambio, tan veteranos ya, tienen hojas desde otoño.

lunes, 2 de marzo de 2015

Marzo, termómetros arriba

Narcissus 'Tête-à-tête'
Los días soleados y cálidos han ido sucediéndose desde finales de febrero, con alguna que otra irrupción de viento que modifica un poco estos valores. Entre ayer domingo y hoy, los dos primeros días de marzo, el poniente que sopla moderado nos ha dejado unas temperaturas de récord: 27ºC en Cullera y algo más en otras localidades valencianas, algo que al parecer será puntual puesto que a media semana vuelve a soplar el gregal y las temperaturas bajan hasta lo propio del invierno, quizá 10ºC por debajo o más, aunque especialmente interesaría que lloviese, ya que este incremento repentino ha pillado un poco por sorpresa a las plantas y hoy ha habido que regar como si estuviesen todas apuradas por la sed, habiéndolas regado el sábado por la tarde. Destacar un dato más. y es que en el desfasado febrero de 2014, esos 27ºC los vimos ya el día 14 del mes: ahí es nada.

Dianthus 'Rainbow Loveliness'
Con esta mejora desde mediados del mes pasado, la sucesión de flores en la terraza es un no parar. Al final parece que las anuales ganan a las bulbosas, puesto que hay una gran variedad de especies en flor mientras que de las plantas de bulbo continúan proliferando tan sólo los crocus -tommasinianus, chrysanthus y ahora vernus- y comienzan ya a aparecer en gran número los primeros narcisos, los de simpáticas trompetas amarillos de la variedad 'Tête-à-tête' en el que posiblemente sea su año más exitoso y temprano, ya que van algo más de 10 flores todas ellas en sombra o semisombra, donde no han tenido problema para estirarse y crecer, aunque las hojas de algunos de sus vecinos todavía llegan a sobrepasarlos. Tienen un aspecto inmejorable, aunque como terminen muy pronto no van a coincidir con casi ninguno de sus compañeros, ya que apenas aparece por allí algún Muscari armeniacum a punto de florecer, pero no las demás flores que mezclé con la intención de combinar colores.

Lupinus succulentus
Además de las únicas vivaces que hay en flor, las Anemone coronaria 'De Caen', todo lo demás prácticamente pertenece a las distintas anuales que se sembraron en octubre-diciembre. En estos tres días han aparecido tanto viejas conocidas como novedades. Por ejemplo, vuelven y con mejor resultado que el año pasado los alhelíes de Mahón, Malcolmia maritima, con sus gradientes de rosa; no muy lejos tienen a la clavellina Dianthus 'Rainbow Loveliness', un llamativo híbrido de pétalos desflecados. Las semillas de esta planta las tengo desde verano de 2013 y llegué a sembrar en el contenedor, pero fueron otros tantos de los afectados de aquella nefasta temporada. De hecho, este año había varios plantados y sólo este de las fotos, que ha permanecido grande y asomando todo el tiempo, ha conseguido sobrepasar la maraña de hojas y florecer. Repiqué algunos más, pero posiblemente no hayan conseguido prosperar al verse sobrepasados por sus vecinas. Las flores tienen un diámetro superior a las de la clavellina china, aunque la planta es muy similar en porte. Esperaré a ver más flores abiertas para verificar si tienen un aroma significativo; de momento, el olor que predomina en el contenedor es el de las hojas de los eneldos.

Malcolmia maritima
También hay perennes en flor, como la Geum coccineum, la Iberis sempervirens y la Leucanthemum x superbum, que se dispone a sacar su segundo capítulo aunque ya va pidiendo una ampliación de maceta. Destacan entre esos colores otras anuales que hay plantadas en macetas sueltas, algunas sin invitación previa, como las Dorotheanthus bellidiformis. A estas las dejé por todas partes donde aparecieron dado que la siembra que hice en una maceta dedicada a ellas no funcionó. Así son las cosas: de las plantas anteriores ni me preocupé en recoger las semillas y cuando uno intenta preparar una maceta a conciencia, no funciona. En algunos sitios están un poco apretadas, especialmente en la caja-maceta de los crocus. donde sus hojas carnosas dificultan un poco el paso de los brotes de los bulbos. Al año que viene, aunque me dé pena, las tendré que eliminar de estos sitios tan pronto como sean reconocibles, o extraerlas, y dejarlas en macetas donde no molesten como de hecho ya sucede en la maceta donde precisamente las sembré el año pasado, y que ahora comparten con multitud de especies.

Tropaeolum majus
Todo lo contrario a lo mencionado se podría aplicar a las capuchinas (Tropaeolum majus), a las cuales dediqué una maceta y empiezan a mostrar resultados. El año pasado tuve bastantes plantas, pero no llevan muy bien el hecho de estar en macetas demasiado pequeñas y a las plantas les cuesta estar presentables -quizá por lo rápido que consumen el agua-, además de mantenerse de una talla reducida. Aparte, no sé si era ya porque estábamos en fechas de mayor insolación, pero las flores aparecían con pequeñas manchas. Las primeras en abrirse este año tienen un aspecto inmaculado y un tamaño notable. Las planté en una maceta bastante espaciosa de las que llevan una cadena para colgar, aunque no me atreví a colgarlas puesto que pesa bastante y hay que dejar espacio alrededor. Veré si se me ocurre algo en cuanto las plantas se llenen más de flores y el calor se vuelva persistente.

Dorotheanthus bellidiformis
Hay que destacar otra anual que ha supuesto una grata sorpresa: el Lupinus succulentus. Conocidos son ya los fracasos con los lupinos en este blog: los Lupinus 'Russell' crecen y mueren antes de florecer, aunque este año ni eso; los Lupinus angustifolius desarrollan flores cleistógamas y no lucen en absoluto, además de exigir un sustrato ácido para sobrevivir; los Lupinus hartwegii, que introduje en el contenedor pensando que no darían problemas, se ponen amarillos y se arrugan a partir del tercer par de hojas más o menos, muriendo después como si les hubiera echado veneno. Esto ocurre estando rodeados de plantas sanas, con lo cual ni es cosa del sustrato ni un exceso de agua. Pienso incluso que puedan estar afectados por alguna enfermedad hereditaria: quiero probar una vez más, ahora en primavera, en una maceta con turba rubia sólo para descartar si se trata del sustrato, puesto que los angustifolius morían del mismo modo si los plantaba en sustrato universal. El protagonista de hoy, Lupinus succulentus, es una especie californiana que tumba todos los problemas que dan sus parientes. Crece en un sustrato tosco, con poca turba y bastante arena, al sol y sin más riego que el necesario para humedecer la tierra. Sus primeras flores empezaron a abrirse, para mi sorpresa, en pleno febrero. Es una especie anual que germina y crece en otoño igual de fácil que los demás, pero tolera mejor cualquier sustrato.

Anemone coronaria 'De Caen'
Con el aumento de temperaturas también es presumible que las primeras oleadas de insectos polinizadores comiencen a visitar la terraza. Hoy ya he llegado un poco tarde pero he encontrado a varios himenópteros y ninguna mosca; la que más interesaba, una avispa del género Vespula, ha huido para no volver nada más me he acercado a ella. La avispa papelera, en cambio, mostraba una confianza inusual, enfrascada en su investigación de la espiga de flores del Lupinus succulentus que la ha tenido allí todo el rato que he estado e incluso aparece en la foto de la planta si nos fijamos. Una mariposa Pieris rapae ha pasado sobrevolando a cierta altura pero no ha descendido. Además de los insectos, las arañas empiezan a dejarse ver con asiduidad. Ya se ve alguna de las distintas especies de saltadoras, u otras habitantes de las plantas como la Pisaura mirabilis.

Pisaura mirabilis
Con una primavera que todavía está a una veintena de días de llegar, la terraza parece que anda un poco escasa de sitio no por ocupación, sino por un reparto hecho sobre la marcha. Durante estos días en los que todavía faltan cosas por crecer voy mirando cuál sería la manera más equilibrada de distribuir las baldas de las macetas, ya que dejar algunas por el suelo no queda demasiado estético a menos que sean macetas muy grandes. Además queda pendiente la construcción de un contenedor para bulbosas africanas que debería estar hecho esta semana, cosa que no creo que sea complicada ya que se trata de unir unas pocas maderas y forrarlo con tela por dentro.

Con marzo ya estrenado, podemos ir diciendo adiós al invierno. Quedan unos pocos bulbos y vivaces por plantar y ya empiezo a poner los semilleros para las nuevas plantas que se pretende que florezcan de cara al verano o un poco antes. Por supuesto, todo ello dependerá también de lo dicho en el párrafo anterior: distribuir bien el espacio, porque caber caben. Un pequeño esfuerzo al que hay que sumar las subidas y bajadas de garrafas, porque la cosa ya se empieza a poner seria: en los dos días que recoge esta entrada he usado algo más de 90 litros. La palma se la lleva el contenedor, que al estar este año más lleno que nunca, demanda una cantidad de agua notable.

lunes, 23 de febrero de 2015

Sopla que te sopla

Rhodanthe chlorocephala var. rosea
Parece que cuando el viento se empeña en soplar, no nos libramos de él durante media estación, sea invierno o primavera. Ya hemos tenido episodios bastante severos de poniente y gregal, y a lo visto esta semana esa será la dinámica otra vez. Durante el fin de semana ya he recogido varias veces algunas cosas que el viento de gregal ha tumbado o arrastrado debido a que desde esa dirección sí consigue colarse por el frontal de la terraza. Ayer, sin ir más lejos, tuvimos rachas de mistral superiores a los 60 km/h., y el único cambio que se espera para esta semana es el de dirección: de poniente-mistral por lo menos hasta el viernes.

Anemone coronaria 'De Caen'
Pero el viento no es lo único que nos depara la meteorología. El sábado salió un día con intervalos nubosos y alguna llovizna matinal poco o nada apreciable, o totalmente nula en el caso de Cullera. Fui a regar, que buena falta hacía con tanto viento y el aumento de las temperaturas -y, por supuesto, el aumento de la demanda hídrica de unas plantas cada vez mayores- y nada más abandonar Cullera, conduciendo de vuelta a Sueca, estalló una breve tormenta con rayos, truenos, lluvia intensa y hasta granizo de pequeño tamaño que me dejó preocupado por si rompía alguna de las flores que están apareciendo. Hoy compruebo que los daños han sido inexistentes: es más, el granizo me pilló ya en Sueca y fueron sólo 5 mm. precipitados en unos pocos minutos, mientras que en Cullera cayeron la mitad. Nada que ver con aquella granizada que dejó blanca la terraza en segundos, en una fecha similar pero hace dos años, que sorprendentemente sólo rompió alguna hoja sin  provocar daños de mayor relevancia.

Crocus tommasinianus 'Barr's Purple'
Entre tantos altibajos atmosféricos, las plantas continúan su carrera hacia la primavera y no dejan de sorprenderme con sus nuevas apariciones cada 48 horas. Las más rápidas en hacerlo son aquellas bulbosas que florecen al poco de emerger de bajo tierra, como los muscaris y crocus. Durante estos días se han ido abriendo los gráciles Crocus tommasinianus, a quienes echaba de menos desde hace dos años, y algunos de los amarillos C. chrysanthus. Asoman más Muscari armeniacum, Pseudomuscari azureum y Crocus sieberi, especie que el año pasado ya tuve y arruiné por falta de cuidados. Esta vez espero disfrutar de ellos en todo su esplendor.

Muscari armeniacum
Con las anuales es un poco más fácil saber qué esperar porque las flores tardan en desarrollarse semanas. Hoy por fin abre sus flores una de las Rhodanthe chlorocephala, especie que el año pasado conseguí tener a duras penas pero sólo vi, por pura aleatoriedad, un ejemplar de capítulos blancos. Este año ha aparecido la variante rosada y no puedo estar más contento: su aspecto es más rico, con las brácteas rosadas que parten de una base blanca y el disco de flores tubulares con un tono tostado que contrasta con el amarillo de los estambres, algo similar a lo que ocurre con algunas variantes de Brachyscome iberidifolia, pariente y paisana de esta Rhodanthe. Veremos también si se repite la extremada duración de los capítulos, puesto que el año pasado estuve viendo al mismo abrirse día a día durante más de dos meses. Son muchas las compuestas que se cierran cuando se va la luz, pero el caso de esta especie es el más patente, cerrando bien apretadas las brácteas que simulan ser pétalos.

Oxalis pes-caprae
Hay más anuales floreciendo o en trámites de hacerlo, pero hoy todavía no las he encontrado del todo dispuestas, con lo que quizá tenga que esperar a finales de semana para disfrutar de ellas. Sí encontramos a pleno desarrollo una de las clásicas vivaces de la terraza, la Anemone coronaria 'De Caen', que si bien ya comenzó a florecer hace alrededor de una semana, las dos primeras flores salieron deformadas con pétalos reducidos, hasta que surgió este ejemplar de color morado y gran tamaño. Sigo encontrando que el sustrato donde las tengo tiene un drenaje tan exagerado que no hay manera de mantenerlo húmedo más de dos días, y eso que todavía estamos en invierno. Vienen varias flores más, que serán una lotería de color puesto que este año conviven los restos de las plantas de la temporada anterior más un montón de tubérculos adquiridos en ALDI la primavera pasada que guardé pacientemente hasta el otoño.

Armeria maritima
En el rincón de semisombra los Oxalis pes-caprae siguen siendo los únicos en lucir palmito con sus flores mientras algunos bulbos se encuentran en camino. Este año la presencia de vivaces en este punto será algo menor y de momento he trasladado a gran parte de las azucenas y a las clemátides allí, para comprobar si esto sirve de mejora. Ahora todavía no llega el sol tanto como llegará en primavera, a pesar de que en la zona abierta de la terraza ya se deja ver durante más rato debido a que comienza a rebasar el edificio que limita con la parte trasera de la casa. Se trata de un intento de suavizar las condiciones durante el periodo de crecimiento de estas plantas, que suelen estar verdes y florecientes de cara a o dentro mismo del verano y en ocasiones pueden verse perjudicadas por la intensidad del sol.

Además de la semana ventosa que nos espera, las temperaturas siguen con su esperado ascenso y sólo el frío que transporta el viento rebaja un poco la calidez, que ya va acercándose a los 20ºC diarios durante la transición de la mañana a la tarde. La belleza de las flores tiene un precio, y es que ya va llegando el momento de volver a la tónica habitual y traer decenas de litros de agua en cada visita, sacrificio que sin duda vale la pena.

domingo, 2 de marzo de 2014

Cuenta atrás para la primavera

Cerinthe major 'Purpurascens'
Acabó un mes de febrero tan loco como lo fue el octubre pasado, con temperaturas fuera de lugar y precipitaciones casi anecdóticas, aunque desde luego no tan exagerado en calor por el simple hecho de que, al fin y al cabo, aún es invierno. Bueno, eso dicen, porque en más de la mitad de días del mes las mínimas han sido superiores a los 10ºC, y los 20ºC se han rebasado en siete ocasiones.  Es casi seguro que este febrero haya batido algún récord de altas temperaturas, a pesar de que ha dado las mínimas más bajas del año y del invierno casi por los pelos. Sin ir más lejos, el otoño pasado tuvo días de más frío que en lo que va de invierno.

Anemone blanda
Por este mismo motivo, que la primavera vaya a llegar no es más que una fecha en el calendario, pues las plantas de la terraza la están viviendo desde mediados de enero. Si no hay más plantas en flor es porque durante estos meses o bien han crecido despacio o bien todavía han sido sembradas recientemente aprovechando el calor, aparte de las que han llegado hace nada en forma de raíz, rizoma, tubérculo o bulbo. Por lo demás, la terraza está cargadísima de colores y eso bien lo agradecen los insectos, pues han encontrado en ella un "restaurante" de polen toda clase de himenópteros, moscas de las flores y hasta escarabajos, entre los que se incluye ya alguna mariquita que ha sido más que bienvenida debido a la enorme cantidad de pulgones que han pasado el invierno pegados a muchas plantas.

Rincón florido del contenedor
Una de las plantas más efectivas que a día de hoy está floreciendo sin parar es la Cerinthe major 'Purpurascens'. Este cultivar de la comúnmente llamada ceriflor o hierba palomera es una anual muy popular en los jardines extranjeros, y que cuando tuve la oportunidad de introducir, en un intercambio de semillas, no me lo pensé dos veces. La planta surge de unas semillas bastante grandes para tratarse de una anual de talla media y su crecimiento, seguramente ayudado por mi clima, ha sido endiablado: sembrada en noviembre y abriendo su primera flor en febrero. Se trata de una curiosa planta ramificada con tallos inclinados llenos de hojas glaucas redondeadas con la particularidad de repeler el agua. En el extremo de los tallos aparecen, mirando hacia abajo, flores en forma de tubo, totalmente cilíndricas, de un intenso color morado. Este tono suele teñir también las partes de la planta cercanas a las flores, aunque en mi ejemplar no aparece de manera particularmente intensa. Es una boraginácea, como las borrajas, las nomeolvides o las viboreras.

Anemone coronaria 'Sylphide'
Se abren también estos días las primeras anémonas, este año con las dos especies más típicas, Anemone coronaria y Anemone blanda. A la primera ya la conocía del año pasado y el anterior, y la segunda florece por primera vez en la terraza. Éstas fueron adquiridas en septiembre de 2013, aunque ya lo había intentado el año anterior y no hubo éxito. Sin embargo, y no me explico cómo, los tubérculos de la temporada anterior desaparecieron por completo y nunca brotaron, pero ahora resulta que en macetas donde reutilicé el sustrato del año pasado de las anémonas (que me pareció que retenía demasiado la humedad) aparecen algunas de estas Anemone blanda. Son tan encantadoras que no he sido capaz de retirarlas, además de que resulta complicado ya que podría dañar a las plantas inquilinas de dichas macetas.

Linaria reticulata 'Flamenco'
Las anémonas grandes que están en flor son las 'De Caen', sin que todavía sepa si ha sobrevivido alguna de las dobles, las 'St. Brigid'. Sólo han salido tres colores: las moradas-azuladas, que tienen algún tipo de problema por el cual salen con el botón central incompleto (al principio creí que sería algún insecto que se las comía, pero sólo les pasa a esas); la de color malva, la más grande de momento; por último, una con nombre propio, adquirida aparte: la 'Sylphide', de flores rosado intenso y que habitualmente no suele venir en las mezclas. Las Anemone blanda, por su parte, de momento sólo han aparecido en color azulado, aunque emergen capullos que apuntan ser de otros colores. También están cerca de florecer los ranúnculos.

Armeria maritima
En el contenedor todavía faltan plantas para la gran explosión primaveral, aunque ya van asomando tímidamente (y no tan tímidamente) los primeros ejemplares pertenecientes a esta parte de la temporada. Los linos rojos cargan de escarlata el lado izquierdo del contenedor, aunque sólo se trata de dos plantas muy ramificadas y altas. Es complicadísimo encontrar una flor "perfecta" que pueda ser fotografiada, pues el calor o el viento siempre las deforman, o bien no logran abrirse del todo como sus parientes los linos comunes, que se exhiben desplegados durante toda la mañana. En el lado derecho, todavía resentido por aquellas grandes caléndulas que hubo que quitar, sólo la Linaria reticulata 'Flamenco' florece, aunque de manera algo tímida. Esta planta, como todas las del género, posee flores muy similares a las de sus parientes los antirrinos, aunque de menor tamaño y con un espolón en la parte inferior. Es asimismo más grácil que sus primos, con hojas muy finas y flores aglomeradas en el extremo de unos tallos delgadísimos. Al ejemplar de la foto le ha costado un poco sacar flores sin marcas ni arrugas, aunque como se puede apreciar los espolones no acaban de desarrollarse bien del todo. No es la única del lugar, así que seguro que habrá tiempo para ver flores mejor desarrolladas que estas.

Como en la temporada anterior, a principios de año las Kalanchoe x houghtonii y blossfeldiana se llenan de flores rojas. A la primera todavía le quedan varias por abrir después de semanas haciéndolo, mientras que la segunda comenzó algo más tarde y ya le ha sacado la delantera. Son quizá las plantas que menos trabajo dan de toda la terraza, pues apenas necesitan agua -podrían sobrevivir sólamente con la de la lluvia- y sólo las he movido de sitio cuando he hecho "reformas". Si además, por unas semanas al año, ofrecen ese despliegue de rojos, siempre tendrán su rincón en la terraza.

Kalanchoe blossfeldiana
Siendo también esta la época en la que empiezan a llegar a los viveros las plantas perennes para la primavera, además de las que vienen empaquetadas, era de esperar que alguna especie más me tentase y se viniera para casa, con sus flores listas para deslumbrar. Las últimas han sido una Armeria maritima, una elegante planta costera con hojas similares a césped y flores agrupadas sobre largos y finos tallos, y una Saxifraga x arendsii, un híbrido popular en los jardines de rocalla, tremendamente florífero y con hojas pequeñas y similares a musgo. La primera ya tiene algunas flores abiertas aunque sobre tallos muy cortos, cosa que espero se deba a su producción "forzada" en invernadero y que con el sol consiga hacerse más alta; de la segunda elegí un ejemplar sano pero todavía sin flores, aunque tiene tantos capullos que seguro que no pasa más de una semana sin que vea flores abiertas.


Anemone coronaria 'De Caen'
Esta temporada febrero ha sido, desde luego, más prolífico que el del año anterior. Si por aquel entonces florecían tímidamente unas pocas plantas y empezaban a aparecer algunas bulbosas a la par que iban llegando las novedades, en esta no ha habido ni un sólo día en el que hayan faltado las floraciones abundantes de todas las especies que se han visto beneficidas por el otoño-invierno o directamente han llegado a casa cargadas de flores y no han dejado de sacar más. Además, con este buen tiempo, las siembras planificadas para primavera se han podido adelantar casi dos meses, con lo cual se pueden evitar casos como el del contenedor que, el año pasado, seguía prácticamente pelado a principios de abril. Actualmente ya quedan menos perennes y bulbosas por plantar y he dejado terminado un sitio para las trepadoras, plantas en las que no había profundizado demasiado por la falta de infraestructura adecuada y a lo que he puesto solución con unas pocas cañas. Esta primavera desde luego promete.

jueves, 16 de mayo de 2013

Repaso de mediados de mayo

Anémona de Caen bicolor
Esta entrada podría tomarse como una continuación de la anterior una semana después, en la que parece que el tiempo se vuelve a poner de mi parte y desde el martes las nubes y la lluvia, eso sí, más suave esta vez, vuelven a hacer acto de presencia y salvan una situación que ya empezaba a tornarse dura debido al calor que apareció inmediatamente tan pronto como terminaron las últimas lluvias de abril.

Ha habido, por supuesto, una de cal y una de arena: el calor -combinado incluso con las tormentas anteriores- lo puso difícil para algunas plantas y otras, que aguantaron bien, se han visto recompensadas con esta lluvia que les ha dado el empujón que necesitaban. Esta vez, por hacerlo más dinámico, plantearé la entrada en puntos, contando la situación para cada especie o grupo de especies:

- Los girasoles florecieron. Una pequeña decepción, pues han resultado ser dos ejemplares de aspecto típico, con flores amarillas cuyos pétalos no llegan a desplegarse del todo (Nota: son los de semillas de LIDL). Han tenido sus más y sus menos con el calor, hasta estar a punto perder dichos pétalos antes de tiempo, pero siguen floreciendo. Por si acaso, he sembrado más pipas pequeñas y negras de otra mezcla de semillas a ver si consigo que aparezca alguno de flores rojizas. No sé si estos girasoles que tengo serán de los que se ramifican, espero que sí, pero no veo crecimiento en el ápice que lo sugiera.

Girasol amarillo
- La margarita (Mauranthemum paludosum) que tenía desde hace un mes pasó a mejor vida. Cuando a las lluvias anteriores, por un descuido pasó varios días con la bandeja de agua inundada, y comenzó a pudrirse. La puse al sol para intentar secarla y salvar algo... y secarla sí lo conseguí, pero del todo. Dado que me costó poco (0,60€) y en la tienda seguían teniendo, me traje otra. En la maceta donde estuvo la anterior hay brotando unas plántulas que parecen otras margaritas, así que corté la planta seca y dejé el resto tal cual.

- Los ranúnculos parecen haberse echado ya a descansar. Dejaron de florecer y tanto éstos como los que no han florecido han ido perdiendo las hojas, ayudados bastante por el calor. Las anémonas parece que también van dejando de abrir flores y no tardarán en venirse abajo, despidiéndose seguramente hasta el otoño, aunque todavía hay bastante verde. Varios eneldos (Anethum graveolens), seguramente de semillas que planté sin éxito el año pasado, han ido creciendo en las macetas de las anteriores y van bastante avanzados, con un ejemplar imponente y recto de alrededor de medio metro de alto. Les daré los cuidados necesarios dado que el año pasado, cuando los planté intencionadamente, no los tuve. Tras todos ellos se erigen las aguileñas, con las Aquilegia alpina llenas de cápsulas de semillas y las híbridas cada vez más grandes y llenas de flores... eso sí, las tres plantas iguales, con flores blancas y amarillentas.

- Los antirrinos se encuentran en su máximo esplendor. Están en flor tanto los nuevos como los viejos, los de mata baja y los de espiga alta. De ellos hablaré en una entrada dedicada muy pronto.

Mauranthemum paludosum
- Las semilleras de este año han sufrido distintos destinos. Quizá el más triste ha sido para los linos (Linum usitatissimum), dos ejemplares sembrados en febrero que ya se encontraban en flor, vino el poniente y los secó. Como el primer día que vi flores hacía mucho viento, lo dejé estar para la siguiente visita... que no pudo ser. En el contenedor empiezan a aparecer especies conocidas y nuevas: florecen las primeras zinnias, ageratos y un carraspique (Iberis umbellata); florecerán pronto la Gypsophila elegans y algunas Vaccaria hispanica, procedentes de aquellos botes de 100 g. de semillas que adquirí en marzo y que estoy seguro que me darán más sorpresas.

- Hace dos fines de semana llegaron dos nuevas adquisiciones: la margarita azul o áster de África (Felicia amelloides) y el cantueso (Lavandula stoechas), del centro de jardinería Kuka de Alginet. La primera llevaba tiempo buscándola porque me atraía su aspecto de margarita al uso, delicada, pero sobre todo su combinación de azul y amarillo; la segunda simplemente es una planta que me parece espectacular, así que me la llevé. Me gustan bastante las labiadas con acumulaciones de flores curiosas: desgraciadamente, la otra que adquirí este año, una Monarda híbrida, empezó a brotar tímidamente en abril, desaparecieron los brotes tras las lluvias y al escarbar el otro día encontré las raíces totalmente secas. Quizá pruebe al año que viene de nuevo si surge la oportunidad (vino a casa desde Eurobulb.nl, en un pedido que hicimos varias personas; no salió nada cara, menos de 2€).

-Las dedaleras han seguido floreciendo, pero perdieron toda la estética que habían logrado -con espigas densas y rectas- tras el poniente, ya que las varas se doblaron por la sequedad y su gran peso ha impedido que volvieran a ponerse totalmente verticales una vez fueron regadas. Además, ello aceleró la caída de flores. Menos mal que antes de eso registré su aspecto en foto... salen en esta entrada.

Aguileña híbrida
- Los bulbos de verano, ahí siguen. Los gladiolos enanos lucen espectaculares, con las hojas perfectamente alineadas y rectas; muchas hojas también para las Triteleia, los gladiolos abisinios, las Tigridia y las crocosmias, pero parece que todavía vayan a tardar en florecer todos. No sería raro pues este año abril y mayo están siendo bastante frescos. Las dalias, sin embargo, ya están floreciendo. Las "pompón rojo" de ALDI, nuevamente, han resultado ser de flores simples y colores variados... si van bien no me quejo, pero está claro que no vuelvo a intentarlo nunca más con esta marca. Brotaron los Ornithogalum saundersiae al fin, tras dos meses y medio enterrados, y siguen con hojas las Nerine bowdenii aunque una de las tres las ha perdido.

- Para ir terminando, hablaremos de las perennes y vivaces. Han ido bastante bien todas: a la Lychnis viscaria ya le he podado las flores, todas secas y dando ya semillas que han sido convenientemente guardadas; las edelweiss se encuentran en floración, algo que me alegra bastante pues tenía dudas sobre si llegaría a hacerlo con mi clima: le dedicaré una entrada. Las Incarvillea han dejado de florecer y están formando frutos, mientras que la Astilbe empieza a abrir sus delicadas florecillas rojizas. A la Campanula glomerata le he hecho una poda porque las flores viejas, en lugar de formar semillas, se quedan como aplastadas y apelmazadas, así que he decidido "sanearla" dado que sigue floreciendo, por si creciera más. La dicentra ya se ha quedado sin flores y es de suponer que el follaje, que sigue frondoso, se vendrá abajo en verano. Sólo queda por mostrar algún rastro de floración la prunela -de la que no podré confirmar la especie hasta que vea las flores.

Y este es básicamente el panorama de la terraza a día de hoy. Me he dejado muchas cosas, pero es que es imposible condensarlo todo en una entrada. Estamos teniendo un mes de mayo bastante impredecible, pues tras algunos días de calor y poniente parecía que el calor venía para quedarse y no ha sido así del todo: sigue refrescando de noche, por la mañana e incluso a media tarde, y cae alguna lluvia de vez en cuando. A mí esto me parece perfecto, no hay duda de ello, pues sólo hay que ver lo que ha ocurrido a poco que el calor y el viento seco han aparecido: si esta situación empezase a mantenerse, no podría dejar de regar más de dos días seguidos y tendría que hacerme a la idea de que muchas plantas se iban a venir abajo irremediablemente. Dejemos pues que el verano se retrase todo lo que pueda y disfrutemos de este tiempo más "normal" (si es que "normal" significa algo) que está permitiendo que las plantas engalanen la terraza con sus flores de manera más intensa.