domingo, 26 de junio de 2016

Verdolagas de colorines

Portulaca grandiflora, en rojo
Conociendo a las verdolagas silvestres, tan frecuentes en nuestra región y que, de hecho, son una de tantas especies adventicias que arranco en multitud de ocasiones de las macetas, resulta increíble que tengan unas parientes con un aspecto tan destacado. Las flores de la verdolaga (Portulaca oleracea) son amarillas, poco vistosas y desordenadas, creciendo en las axilas de sus hojas y siendo más pequeñas que éstas. En general, es una planta más apreciada por sus propiedades alimenticias que por otra cosa, y resulta bastante popular en algunas zonas como añadido para las ensaladas, aunque debo decir que en alguna ocasión se me ha ocurrido probarla y su sabor no es nada del otro mundo. Tendrá quizá más propiedades nutricionales que la lechuga, pero sabe más a hierba que ésta.

P. grandiflora, amarilla
Existen dos Portulaca ornamentales que cuentan con multitud de variedades cada una. La primera de la que hablaremos es Portulaca umbraticola. Esta especie se suele encontrar con frecuencia en las tiendas de plantas, siendo bastante popular y fácil de cuidar. Es perenne y, contrariamente a lo que sugiere su nombre, se desarrolla muy bien a pleno sol, si bien la suelo ver en muchas ventanas en casas donde florece con igual profusión. Existe una confusión bastante grande con su nombre, pues en muchos casos se la llama erróneamente Portulaca oleracea, dando a entender que es una forma ornamental de ésta. Incluso se la confunde con un híbrido de ésta y nuestra siguiente especie, Portulaca grandiflora. Nada más lejos, Portulaca umbraticola constituye una especie por sí misma, originaria de una zona comprendida desde el sur de los Estados Unidos hasta Sudamérica.

P. grandiflora, rosa
Dada su facilidad a la hora de encontrarla, adquirí una maceta a finales del verano pasado. Digo maceta puesto que desconozco si en ella venía más de una planta, a juzgar por lo que me he ido encontrando durante esta temporada. En las entradas anteriores del blog donde aparecían fotos de la especie durante el otoño pasado se veían flores de color rosa, amarillentas y anaranjadas. Nunca me quedó del todo claro qué cambios sufrían las flores, pues había algunas que de rosa pasaban a naranja, de naranja a amarillo y a saber qué más. Es probable que fuesen plantas diferentes, pues las actuales, después de un par de meses de observación, siempre producen flores de color bermellón. Si acaso, la única diferencia es que son más claras cuando se abren que cuando se cierran, pero desde luego se mantienen más uniformes que aquellas de otoño. Expuesta al sol, la planta se ha vuelto más compacta y frondosa, con hojas más pequeñas. Las flores duran unas pocas horas, como es habitual, siendo más llamativas a mediodía, y prácticamente las produce a diario. Nunca he encontrado semillas y tampoco parece llamar demasiado la atención de los polinizadores.

Portulaca umbraticola
La Portulaca grandiflora no se queda atrás. Esta especie es anual y muy fácil de obtener de semilla. En mi caso tuve que esperar, pues a lo visto el primer paquete de semillas que compré, en 2015, estaba pasado. Nunca germinó ninguna y tuve que esperar a que volviesen a traer las mismas semillas (de LIDL) al año siguiente, es decir, el actual. Con esta descompensación, las sembré en marzo a ver qué tal les iba y el resultado fue muy convincente, pues han tardado poco menos de tres meses en comenzar a florecer. En el paquete de semillas se indicaba que eran simples aunque las de la foto parecían semidobles: por suerte, salieron como se indicaba que debían ser. Y menos mal, pues esta es de esas especies en las que las formas dobles anulan, en mi opinión, la espectacular belleza de las variedades de flores simples.

P. grandiflora, anaranjada
La grandiflora se diferencia de la umbraticola en muchos aspectos. El principal, las hojas, lineares y puntiagudas, también carnosas, en lugar de ovales. Las flores, igualmente coloristas, son algo mayores y con pétalos más anchos. Su aspecto recuerda al de las rosas y las jaras, con sus cinco pétalos bien diferenciados y multitud de estambres dorados en el interior. He esperado unas semanas para ver qué colores aparecían y en principio cuento cuatro: rosado, rojizo, amarillo y anaranjado. En ocasiones da la impresión de que hay más tonos, pero en realidad se trata de la decoloración de las mismas flores a lo largo de una jornada. Jornadas que son muy cortas, más que en la umbraticola, pues las flores se abren con los primeros rayos del sol que inciden sobre ellas y se cierran poco después de la llegada del mediodía.

Dos rosadas
Parece ser que no tienen dificultad alguna en producir semillas. y seguramente sin ayuda externa de los polinizadores, a los cuales ni siquiera les he visto acercarse a las flores. Dichas simientes son redondas, pequeñas y de un brillante color plomizo. Una vez cerrada la flor, al cabo de unos días queda una cápsula redondeada con un pico que sobresale hacia arriba. Esta cápsula se abre perfectamente por su mitad, como si quitásemos una tapa, dejando expuestas las semillas apelotonadas en una semiesfera y que, casi seguro, ya se habrán caído a decenas. Tenía intención de sembrar otra vez este otoño para averiguar cuánto tardan en florecer en esta estación de luz decreciente, pero casi seguro que no hará falta con todas las semillas que habrá tanto en la maceta donde actualmente se encuentran las plantas como en las del entorno cercano, que aprovecharán las primeras lluvias de otoño para empezar a crecer.

Color anranjado ya difuminado
Portulaca grandiflora es, por tanto, una de esas anuales de porte bajo, resistentes al sol y montones de colores brillantes, que podría ser compañera de otro par de especies que cultivo de estas características: las capuchinas y las margaritas de Livingstone. Realizando una siembra otoñal, las primeras empiezan a florecer en plena llegada del invierno y las segundas, al final de dicha estación. No sé si puede ser buena idea mezclarlas a todas en una misma maceta ya que cada una tiene su porte, y casi seguro que ambas serían capaces de tapar a las Portulaca si les sacan ventaja, pues tienen hojas mucho mayores. Quizá sea mejor dejar a las grandiflora en pequeñas macetas, donde seguro que cuentan con la ventaja de poder aprovechar el espacio, para rellenar rincones que quedan sin flores. Actualmente están en una maceta no muy grande y el número de plantas ni siquiera lo tuve en cuenta, aunque seguramente sean más de ocho. No tienen ningún problema con el sol directo y funcionan perfectamente con un riego moderado. Es, por tanto, una de esas especies tan fáciles que siempre vale la pena considerarla para el futuro.

13 comentarios :

  1. Hola! Muy interesante. El otro día encontré en un mercadillo alicantino una portulaca no solo de colorines sino que las flores eran a rayas, de dos colores cada flor. Es ... inquietante.
    Pero la comestible es solo la de flores amarillas, no?
    Gracias

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    1. Seguramente serían Portulaca umbraticola las que mencionas, alguna vez he visto esa forma que comentas con un patrón a modo de rayas o divisiones de dos colores.

      La que se suele comer de manera habitual es Portulaca oleracea, la autóctona que crece en zonas rurales. También me aparece de vez en cuando entre las plantas, seguramente porque habrá decenas de semillas por el sustrato que van germinando a lo largo de los años (casi siempre las arranco antes de que den semillas)

      Saludos!

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    1. Te has comido grandiflora o umbraticola? La segunda es la que tiene las hojas más parecidas. Supongo que será igual de inocua, pero se cultiva por sus flores más que nada.

      La Portulaca oleracea no sé si dependerá de zonas, pero aquí es una planta muy frecuente en las huertas de regadío. A poco que se descuide un poco el desbroce o limpieza, aparece en toda clase de suelos arcillosos y arenosos, sobre todo en esta época, mediados de verano. Esa especie hasta cuando está grande y en flor cuesta de ver que tenga flores, así de pequeñas son.

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    2. Lo de la Euphorbia parecida no caigo. Con hojas carnosas igual que la Portulaca? Puede ser una Chamaesyce?

      Por cierto, a la entrada esta ya le podría agregar algún cambio. La P. umbraticola de esas fotos murió el otoño pasado y compré otra. Ésta da flores más grandes, sí da semillas y sí atrae algunos polinizadores (Apis mellifera y Lasioglossum). A la grandiflora no le hacen mucho caso.

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    7. No no, no soy botánico, sólo aficionado :D De hecho, y esto es curioso, he buscado la Euphorbia maculata que mencionabas y a raíz de ahí he conseguido encontrar una especie que tengo en una maceta de un mirto que traje hace poco y no conseguía identificar: Euphorbia (o Chamaecyse) nutans.

      Respecto a su parecido con las verdolagas, éstas tienen hojas lisas y carnosas y las euforbiáceas no, aparte de lo mencionada en el enlace que pones (la disposición de las hojas, etc.) Esa "spurge" me sale muy a menudo en las macetas también y ya digo, nada que ver el aspecto de unas y otras.

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    1. Me parece una respuesta un tanto desproporcionada. Evidentemente si partimos del desconocimiento primero hay que aprender. En este ejemplo concreto es relativamente sencillo diferenciar esas dos especies. Creo que es más difícil diferenciar una col de una lechuga que esto. Las verdolagas son carnosas y totalmente lisas, las euforbias rastreras tienen hojas finas y tallos peludos.

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  4. Lo dije para que no vaya alguien despistado y se envenene. Crecen juntas y pueden confundirse, aunque una sea peluda y lisa y la otra no. Hay gente que no ve bien, o que no se fija, o que simplemente no sabe. Ya no te mareo más con las verdolagas. Borra tú el resto y ya no habrá desproporción. Perdona.

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